Así, de pronto, parece un despropósito citar que representantes femeniles estarán en el Senado de la República, puesto que hay un número importante en la actual legislatura, pero si se aclara que se trata de Aguascalientes ahí la situación cambia, ya que hasta la fecha jamás ha habido una senadora titular, a lo más que se ha llegado es la suplencia que tuvo Norma Esparza Herrera, quien asumió el cargo durante tres años luego de que José Carlos Lozano de la Torre solicitó licencia al ser designado como candidato al gobierno del estado, en 2010.

Pues la tradición de que la mujer tenga sólo una actitud presencial terminó con la reforma a la ley, al obligar a los partidos a que cumplan escrupulosamente la paridad de género, por consiguiente, para las elecciones del año próximo será obligatorio que de las dos fórmulas de mayoría relativa para el Senado una sea ocupada por mujeres.

El partido que más sufrirá esta modificación es Acción Nacional, al tener que compartir las postulaciones, algo que no ha sucedido hasta la fecha. En el año 2000 fueron senadores por mayoría relativa Martín Alfredo Reyes y Benjamín Gallegos, en 2006 Rubén Camarillo y Felipe González y en 2012 Martín Orozco y Fernando Herrera.

Ante los triunfos obtenidos en estas tres elecciones, los panistas consideran que 2018 también será suyo y esto genera mayor interés entre las mujeres para estar en las boletas, lo que a su vez eleva la temperatura en el sector masculino, al ser numeroso el número que cree escuchar el llamado y que al reducirse los espacios obliga a empujar más

La mayor probabilidad de que surjan las aspiraciones está en el Congreso, el gobierno del estado, los ayuntamientos y el comité directivo estatal, que es en donde las damas tienen mayor participación, lo cual exigirá fijarse más en su trabajo y en la cercanía que tengan con personajes del medio local y nacional, ya que a la hora de decidir son varios los factores que influyen, principalmente para la cuestión del “palomeo”.

La obligatoriedad de que las candidaturas titulares y suplentes sean repartidas a partes iguales entre hombres y mujeres, que se aplica desde los comicios del año pasado, exige que los partidos tengan no sólo nombres sino cuadros competitivos y ante todo preparados para ganar, por lo que desde ahora todos deben tener el material humano suficiente para cubrir cada espacio.

Aunque todos afirman que tienen militancia abundante de ambos sexos, a la hora de nombrar a las abanderadas se dan cuenta que han descuidado su preparación política e ideológica, lo que puede ocasionar que de última hora inviten a figuras externas, que por su presencia en el medio empresarial, deportivo, periodístico, artístico o social puede acarrearles votos, que a final de cuentas es lo que más les importa y si además logran el triunfo, cuánto mejor, algo que se vivió a nivel local en 2013.

Lo que es casi seguro es que sea Acción Nacional o cualquier otro partido habrá una senadora titular, que le corresponderá inaugurar una etapa que debió estar superada hace buen rato pero no ha sido posible por intereses mezquinos y de misoginia, algo que medio mundo niega pero los hechos señalan lo contrario.

Por tanto, les guste o no será el modelo a seguir y al que tienen que ajustarse desde ahora, justo a siete meses de que se conozca quienes ocuparán las candidaturas.

ELECCIÓN DIRECTA

La militancia debe ser el alfa y el omega del Partido Revolucionario Institucional (PRI), consecuentemente sólo a ella le compete nombrar a los candidatos a todos los cargos de elección popular, señala la expresión política Democracia Interna.

El representante en Aguascalientes, Rafael Herrera Nájera, destacó que en el escrito que le dirigen a Enrique Ochoa Reza y Claudia Ruiz Massieu, presidente y secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), proponen modificar los Estatutos para establecer como obligación la consulta directa a militantes y simpatizantes para determinar la candidatura a la Presidencia de la República, con urnas transparentes que se instalen en todo el país.

El mismo método debe aplicarse para elegir candidatos a diputados y senadores de mayoría relativa y de presentación proporcional, además que en el caso de los senadores “plurinominales” el que tenga la más alta votación en proporción al padrón de cada estado sea el primero en la lista y así sucesivamente, y de los diputados por la misma vía quien obtenga la mayor votación ocupe los primeros lugares en las listas de su circunscripción, asimismo, plantean  que se prohíba el “salto” de una posición plurinominal a otra plurinominal

Dentro de las modificaciones a los Estatutos piden que se establezca como requisito para postularse a la Presidencia o al gobierno de un estado haber ocupado un cargo de elección popular de mayoría relativa y fijar como postura la independencia absoluta del PRI del Presidente de la República y de los gobiernos estatales y municipales, por considerar que el PRI “no es una dependencia más de los poderes ejecutivos federal, estatal o municipal y por lo tanto, como una institución madura, debe permitirse el derecho a aplaudir aciertos y también criticar desvíos y errores. Aún el Presidente de la República es solamente un priísta más, distinguido sin duda, pero con los mismos derechos y obligaciones que cualquier militante”-.

Otro punto que formulan es que para ser presidente del Comité Nacional del PRI debe haber tenido un cargo de elección popular por mayoría relativa, lo mismo los dirigentes de los sectores y organizaciones del partido, con lo que se eliminará la costumbre de nombrar a quienes carecen de arraigo entre la militancia.

Lo que se pretende con el documento es que la XXII Asamblea Nacional Ordinaria, que tendrá lugar en fecha próxima, “se expongan las ideas y se discutan los conceptos”, que se entienda que lo que está en juego es el futuro de México, lo mismo que tener la oportunidad “de construir juntos la plataforma que presentaremos para competir y ganar las próximas elecciones”, puntualizó Rafael Herrera.

BARULLO JURÍDICO

Los que están exigidos a impartir justicia en materia electoral no pueden cumplir porque no tienen oficinas ni recursos, y quien sí puede hacerlo ya no tiene competencia legal, lo que crea un vacío que pondrá a prueba al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), órgano que dispuso que la Sala Administrativa y Electoral (SAE) del Poder Judicial del Estado se haga cargo de los casos en curso. Parece que es algo muy simple dictaminar cada expediente y asunto arreglado, que seguramente para la SAE no tiene ningún problema puesto que esta labor la desempeñó por más de un año ante la tardanza del Senado de la República de nombrar a los miembros del Tribunal Local Electoral (TLE). La cuestión gira en torno a lo que pueda derivar de las resoluciones, teniendo en cuenta que jurídicamente el TLE está en funciones desde el pasado 27 de abril y si alguno de los implicados en los asuntos en cartera no está de acuerdo en los fallos puede impugnar, acogiéndose a que el SAE ya no tenía competencia. Lo más interesante de todo es la urgencia de acabar con este desconcierto, propiciado por la falta de prudencia al no haber establecido en el presupuesto 2017 el gasto que tendría el Tribunal.