Muestran su devoción

Emociona la escenificación del sacrificio de Jesús en la cruz

Sara Díaz/Fotos: Sara Díaz, Graciela Lozano

La fe católica se ha puesto de manifiesto una vez más.
Centenares de personas de parroquias como la del Señor del Encino, Divina Providencia, Nuestra Señora de Fátima, Maravillas, Sagrado Corazón de Jesús y el templo de Santa María Estrella de la Evangelización, se dispusieron ha representar y presenciar la pasión de Jesús.
Una larga caminata por las calles aledañas y bajo un sol intenso, no desmeritó a los fieles revivir con Jesús la travestía que en carne propia padeció por el hombre.
A lo largo de catorce etapas del camino de la cruz, los feligreses inclinaban su cabeza como signo de humildad ante el Salvador que, cargando una pesada cruz sobre sus hombros y una espalda lastimada, moriría para redimir al mundo del pecado.
Sus tres caídas recuerdan el cansancio y agotamiento, producto de la falta de alimento desde el momento de su aprehensión y el martirio de cada uno de los azotes que recibió y que le desprendieron la carne del hueso.
No obstante, Jesús no perdió la fe en su Padre y por amor al mundo, aún tuvo fuerzas para ponerse en pie y consolar a las mujeres de Jerusalén que al ver su pesadumbre lloraron por él; tuvo entereza para reunirse con María Santísima y sentir una vez más su caricia de madre, y tuvo la nobleza de pedir misericordia para sus verdugos, que se burlaron del él, le abofetearon, lo desnudaron sin ningún pudor y le clavaron sin mostrar piedad.
Al cabo de once estaciones Jesús sufrió por su pueblo y lo bendijo; en la décimo segunda, al morir, el pueblo se arrodilló ante la cruz, pues es aquí donde el Cristo ha entregado el espíritu y el cuerpo para redención de sus hermanos.