“Le doy gracias a Dios, primeramente, por mi familia, porque a pesar de todo han estado conmigo para apoyarme. Le doy gracias por los amigos que me ha dado y que me ha quitado también y le agradezco que esté conmigo en mi corazón”, fueron las bellas palabras que Karla Abril Méndez Sánchez utilizó para dirigirse al Padre Divino durante la misa que, para celebrar sus primeros quince años de vida, se llevó a cabo en el templo de San Antonio de Padua.
De su arribo a la juventud fueron partícipes sus padres, Héctor Méndez Ramírez y Sandra Sánchez Sánchez, con quienes acudió al recinto santo para hacer su ofrenda, acompañada además de sus padrinos, Susana Sánchez y Salvador Beltrán.
Durante su intervención, el ministro de la iglesia le dijo con paciencia, que es justamente a los quince años el parte aguas de la vida en toda mujer, para empezar una juventud llena de retos, aspiraciones, metas, compromisos y responsabilidades con ella misma y con su familia. “Vive tu vida al máximo Abril, sin acelerarte”, le aconsejó el clérigo.
Acogida por el cariño que le mostraron sus seres queridos, fue que la guapa quinceañera abandonó la casa de Dios para reunirse más adelante en Casa Victoria con la finalidad de festejar esta inolvidable fecha conformada por bellos y gratos momentos.

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