MAXCANÚ, Yucatán.- Cuando convive con niños indígenas, Miguel Bosé hace caso omiso de las cámaras y los protocolos. Él prefiere comerse a besos a los pequeños, bromear con ellos, darles consejos y prometerles que nunca los dejará solos.
Y es que, como presidente honorario de la Fundación Patrimonio Indígena MX, el intérprete se ha encargado desde hace siete años en hacer valer su palabra y cumplir al máximo sus promesas con las comunidades rurales de México.
“No me interesa posar para la foto, sino la causa. Si estoy en un proyecto, te puedo garantizar que las cosas van a suceder, así sea más difícil o más lento en algunos momentos. Si no hay hechos, no estaré”, puntualizó el cantante.
Bosé presidió ayer la firma del primer acuerdo tripartita entre el gobierno federal, el estatal y la iniciativa privada, el cual busca fortalecer el desarrollo social y económico de las comunidades y pueblos indígenas de México.
Durante el evento, que contó con la presencia del presidente Enrique Peña Nieto, como testigo de honor, se presentó el primer albergue con sello Patrimonio Indígena MX, reconocimiento otorgado a la Casa del Niño Indígena “Cecilio Chi”, del municipio de Maxcanú. (Rodolfo G. Zubieta/Agencia Reforma)

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