CIUDAD DE PANAMÁ, Panamá.- La Selección Mexicana sacrificó el futbol a cambio de un buen negocio en el arranque del Hexagonal.

El 0-0 contra Panamá registrado anoche en el Estadio Rommel Fernández le da al Tricolor cuatro puntos y el subliderato en la Eliminatoria de la Concacaf, en el que rebasa por diferencia de goles a los propios canaleros.

Al contratar a Juan Carlos Osorio, la FMF remarcó que el objetivo era ir a Rusia sin sobresaltos. El técnico está cumpliendo, más allá de que la versión del Tri fue más parecida a la que le generó críticas en la racha de 10 partidos invicto que a la de los elogios contra Estados Unidos.

El colombiano prometió que contra Panamá el Tri mostraría una intensidad y un futbol similar al del primer tiempo en Columbus… olvidó lo segundo.

El césped mojado debido a la lluvia y el planteamiento precavido de los canaleros complicaron a México, que tampoco fue muy creativo en la elaboración de las jugadas.

Fueron más las patadas que se repartieron los futbolistas -21 de Panamá y 18 del Tricolor-, que las jugadas de gol; del récord que pelea Javier Hernández nadie se acordó. Así como el árbitro le perdonó en el primer tiempo una amarilla a Édgar Bárcenas, hizo lo propio con Jonathan dos Santos. Los canaleros se sintieron cómodos esperando un contragolpe al igual que los mexicanos paseando el balón en la zona defensiva.

Panamá nunca ha sido un local temible en el Hexagonal, en donde suma una victoria, seis empates ahora y cuatro derrotas, quizá por eso el “Bolillo” Gómez apostó por una descolgada y sólo buscó el triunfo en la recta final del partido, para muestra el que entre el 77′ y 81′ cuando agotó sus tres cambios. Los locales no jugaron con el cuchillo entre los dientes, como se esperaba luego de su polémica eliminación en la Semifinal de la Copa Oro 2015.

A pesar de su postura, las jugadas más peligrosas fueron de Panamá, dos en tiros desviados de Alberto Quintero, y una más en la chilena de Luis Tejada que atajó bien Guillermo Ochoa.

México apostó hasta el cansancio por la elaboración de jugadas, incluso pese a que el césped estaba flojo y abundaban los resbalones. El ingreso de Hirving Lozano por Giovani dos Santos le dio un poco más de dinamismo al Tricolor, pero fue insuficiente para cambiar el rostro ofensivo de un equipo que hizo cinco cambios en relación a la formación titular del partido anterior, dos de ellos obligados por ausencias.

La mejor jugada del Tricolor fue el cabezazo del defensa central Diego Reyes, arriba del travesaño. De cualquier manera, el Tricolor regresará al País con cuatro puntos en la bolsa como visitante y mucha calma camino a Rusia; el espéctaculo puede esperar… (Staff/Agencia Reforma)