Ahora, en el preámbulo de las campañas, es el momento para que los aspirantes a un cargo de elección popular tengan como principal propósito ser impulsadores de una elección histórica, a partir de lograr una asistencia a las urnas superior a cuantas han tenido lugar en la entidad.

Es necesario terminar con la añeja práctica que en los comicios para gobernador, alcaldes y diputados se tenga una participación que no rebasa al 54% de los empadronados y acabar con la tradición de que gran parte de los ganadores alcance el grado con sólo el 25 o 30% del padrón, lo que es posible gracias a que la ley establece que gana quien obtiene más votos y sin importar cuántos sean.

La abstención y el voto nulo es un derecho que tiene el votante para expresar su rechazo a la oferta política y a los resultados que arrojan las autoridades actuales y anteriores. Es posible que pocos recuerden una promesa cumplida, pero la mayoría tiene presente aquello que se ofreció y no se hizo y la única vía para formularlo es no acudir a la casilla o inutilizar el sufragio, sea cruzando toda la boleta o las siglas de dos o más partidos.

Para las elecciones del próximo 5 de junio serán alrededor de 900,000 electores, que deben ser influidos para que acudan a nominar a quienes consideren los más idóneos para gobernarlos o representarlos ante el Congreso del Estado y los ayuntamientos y la mejor forma de hacerlo es encabezando un programa de trabajo realista, en donde los habitantes tengan una participación activa y decidida durante su integración y puesta en práctica. Es indudable que lo que más afrenta al ciudadano es que se le trate como un subnormal, que al no tener capacidad de raciocinio un grupo de expertos se encarga de proponerle al candidato lo que a su juicio beneficia a la comunidad.

Llama la atención que aún cuando el padrón electoral crece cada año la votación sea similar a la de comicios anteriores, lo que obliga a reflexionar que los candidatos no fueron capaces de convencer a los nuevos electores, que casi en su totalidad son los que cumplieron 18 años. El segmento de los jóvenes son los más desconfiados y escépticos con la política y los políticos en general, por lo que tiene que haber un acercamiento mayor con ellos y cumplirles todo lo que les proponen.

Es común que en la etapa que está por comenzar se les incorpore a diversas tareas, que participen con ponencias y hagan estudios de campo, pero una vez que llega la victoria aplican aquello que “no me acuerdo de ti”, lo que hacen extensivo a otros segmentos sociales.

Aunque no es fácil los candidatos deben actuar con honestidad y responder con un no cuando va a ser difícil que cumplan una petición. Lo común es que a todo respondan afirmativamente, por lo que es necesario modificar el esquema y junto con el solicitante analizar lo que procede, dejando en el arcón lo que decía un alcalde a cuantas demandas le hacían: “Se hace…”, lo que en una ocasión obligó a su secretario recordarle que no había recursos para todo lo que le pedían y socarronamente respondió: “ya lo sé, yo lo que digo es que se hace, pero se hacen tontos porque de dónde voy a sacar dinero”.

Como anécdota es pasable y sin embargo desde las campañas es frecuente escucharlo, que alguien quiere un pozo agrícola “se hace”, pero lo sensato es mencionar que hay veda, o se pretende crear un fraccionamiento en un predio que representaría peligro para quienes vayan a habitarlo por ser una zona inundable, por lo que no se pueden autorizar los permisos. Aunque a la hora de tocar puertas se compromete hasta las perlas de la Virgen, es la hora de cambiar. En un intercambio de ideas entre el candidato y los ciudadanos es factible encontrar empatía y el siguiente paso es apoyar lo que haga con la seguridad de que sabe escuchar.

En un trazo general es lo que ayudaría a que, en primer lugar, acuda una mayoría a votar y en segundo dejar la certidumbre que una vez en el cargo habrá cuantas reuniones sean necesarias para dar contestación a los asuntos públicos. Es el momento de concebir algo diferente y hacerlo sólo cuesta un poco de esfuerzo.

FALTAN POLICÍAS ¿Y?

Aceptar que hacen falta cientos de policías pero no se cubren las plazas es seguir en el círculo vicioso. De poco sirve que los jefes de las corporaciones reconozcan el problema si todo permanece igual, con delitos del fuero común que trae asoladas a varias colonias, comercios y empresas de distinto nivel, agresiones que por cierto sólo en las estadísticas descienden.

En diciembre pasado, con motivo del Día del Policía, el director de la policía estatal David Pérez Landeros y el secretario de Seguridad Pública del municipio de Aguascalientes, Pablo Godínez Hernández, señalaron que hacen falta al menos 700 elementos, de ellos 100 en la estatal y 600 en la municipal.

Por su parte, el secretario de Seguridad Pública del Estado, Eduardo Bahena Pineda, aseguró en la comparencia ante el Congreso del Estado, que hay un déficit de 930 policías, considerando a los once municipios y a la estatal, cantidad que se requiere para tener operativos completos que cumplan las funciones preventivas, de vigilancia y aprehensión en su caso.

Aunque la estatal y el municipio capitalino tienen centros de formación de policías está visto que el número de egresados es insuficiente para atender las necesidades, por lo que hace falta una mayor difusión de lo que ofrecen las academias y cuál es el futuro de los nuevos agentes con lo que se genere una motivación, teniendo en cuenta que en la actualidad ya no se contrata a quien no haya cursado estudios para este servicio.

Mientras se logra tener el número suficiente de gendarmes los aguascalentenses seguirán soportando las acometidas de la delincuencia de todo tipo, desde los que roban baterías, asaltan en plena vía pública, se introducen en los domicilios, arrebatan con lujo de violencia celulares y vehículos, se lanzan contra cuentahabientes, hasta los narcotraficantes y la delincuencia organizada, que aún cuando se niegue su presencia periódicamente hay asesinatos con visos de cobro de cuentas entre estos grupos.

Se dice que aquí es un paraíso en materia de seguridad pública, que comparado con otras entidades es posible, sin embargo es constante la denuncia del líder de la Federación de Trabajadores de Aguascalientes (FTA), José Alfredo González González, que sus representados resienten el robo en sus hogares, cuando van camino a su centro laboral o salen de él, y lo mismo ocurre con la esposa y los hijos, por lo que su exigencia a la policía es que redoble los rondines las 24 horas.

Aunque el tiempo se agota todavía pueden hacer algo en lo que resta de 2016 a favor de las familias, y ojalá sea de utilidad y no quede en proyectos.

ASÍ LO DIJO

Para aquellos que sólo saben criticar lo que hace el gobierno federal y echan pestes contra las reformas estructurales que se han logrado en los últimos tres años:

“La reforma fiscal y la reforma de energía la planteó el presidente Zedillo, la planteó el presidente Fox, la planteó al Congreso el presidente Calderón y los tres fracasamos, y el Presidente Peña de manera casi brillante logra ese proceso y saca adelante las reformas”: Vicente Fox Quezada, ex Presidente de la República. En la reunión que sostuvo el viernes pasado con el Colegio de Contadores Públicos de Jalisco, dijo que Peña Nieto hizo lo que ninguno de ellos pudo, por lo que exhortó a que en lugar de murmurar los mexicanos participen en el crecimiento del país: “Muy conchudamente nos hemos acostumbrado a ir en el asiento de atrás y dejar que el gobernador, el presidente municipal y el Presidente de la República manejen, quienes definan el rumbo y lo más que nos atrevemos los de atrás es preguntar ¿oye manito, a dónde me llevas?”.