Luego de calificar de “sepulcros blanqueados” a integrantes de partidos políticos, que fuera del proceso electoral y de los micrófonos, están a favor del aborto y del matrimonio entre personas del mismo sexo, pero cuando así conviene a sus intereses, dicen estar en contra y condenan estas prácticas, la candidata a gobernadora por Morena, Nora Ruvalcaba, habló de la importancia de ser congruentes en el decir y en el hacer.

Dejó en claro que Morena no trae en su agenda política, estos temas; sin embargo, externó que en lo particular, no puede caer en la hipocresía y decir un discurso ante el presbiterio y otro ante la comunidad lésbico gay; está a favor de las parejas del mismo sexo y de que no se criminalice el aborto, porque hay derechos internacionales que deben respetarse.

Reconoció que como legisladora propuso la sociedad de convivencia, iniciativa que fue desechada porque las fracciones parlamentarias no se atrevieron a fijar públicamente su postura, lo mismo sucedió con una iniciativa a favor de la vida, desde la concepción.

Hay quienes están a favor de estos derechos internacionales, pero callan para quedar bien con los electores, añadió.

Mencionó estar a favor del uso de anticonceptivos para evitar embarazos no deseados en adolescentes, así como para prevenir enfermedades de transmisión sexual, porque dadas las actuales circunstancias en que los jóvenes se van por el hedonismo, es difícil que recurran a la abstinencia.

Mencionó que los abortos no solo se dan en jovencitas, también en mujeres casadas, de ahí que hace falta reforzar la educación en valores; dar más oportunidades de empleo, mejorar los sueldos.

Lamentó que los grandes consorcios paguen miserables salarios, comparado con las ganancias que reciben; y lo más denigrante es que en otros estados paguen mejor que en Aguascalientes, trátese de la misma compañía y de la misma actividad, como si los trabajadores de aquí fueran “de segunda”.

Nora Ruvalcaba se pronunció a favor de un gobierno transparente e insistió en la participación ciudadana, porque en la medida en que el gobernante se vea vigilado, habrá menos corrupción.

La democracia conlleva la participación ciudadana, pero a juzgar por el número de ciudadanos que votan, resulta un fracaso, de ahí que invitó a los electores a acudir a las urnas el próximo cinco de junio.

Ayer compareció ante miembros del Consejo de Laicos y del Presbiterio, en la sede de la Universidad Pontificia, campus local. Luego ofreció rueda de prensa.