Josemaría León Lara Díaz Torre

En definitiva no hay más ciego que el que no quiere ver. Últimamente, el tema de conversación que suele “indignarnos” como pueblo mexicano son los comentarios raciales del empresario estadounidense Donald Trump; y es que es cierto de que duele, duele el que se nos generalice como criminales y en particular a aquellos compatriotas que por razones adversas han tenido que cruzar la frontera.

La migración masiva de seres humanos a nivel mundial, es un tema complicado tanto a nivel social como político. Como mexicanos solemos ver y contar únicamente las historias de los nacionales que han tenido que buscar una mejor oportunidad de vida en el Norte, sin embargo no solemos darnos cuenta, que México es también paso para miles de centro y sudamericanos que también buscan el sueño americano.

La Conquista que se dio en México no fue únicamente militar, sino también espiritual y aunado a esto vino el mestizaje. Los mexicanos somos producto de tres factores forjados a lo largo de trescientos años de época colonial: raza, religión e idioma. Estos factores, dieron un sentimiento originario de nacionalidad.

Simpático es, que ese mismo sentimiento lo compartimos particularmente con los países de Centroamérica. Particularmente por haber compartido en primer lugar las mismas tradiciones prehispánicas y después de la llegada de los españoles el mestizaje, la lengua y la religión.

Esto pone sobre la mesa el objeto, del porqué el migrante centroamericano es discriminado y pasa un verdadero infierno en su paso por México, en busca de llegar a los Estados Unidos.

Mucho se ha hablado con anterioridad de la famosa Bestia, el tren que cruza de frontera a frontera y que es utilizado como transporte gratuito por los indocumentados; más parece que ir a escondidas sobre un tren es el peor de los males cuando se es migrante ilegal en territorio mexicano.

Pareciera que tenemos una especie de doble moral, por un lado nos sentimos ciertamente agredidos porque a los mexicanos nos tratan como ciudadanos de segunda clase en la Unión Americana e inclusive se le da tiempo aire millonario a difundir la noticia de que cierto magnate estadounidense con aspiraciones políticas hace declaraciones xenofóbicas contra mexicanos, pero cuando tenemos la oportunidad de dar el ejemplo con migrantes pasando por nuestro país somos inclusive mucho peores que los “gringos”.

En muchas ocasiones nos rasgamos las vestiduras al ver cómo los policías estadounidenses hacen uso de la fuerza bruta en contra de mexicanos en el vecino país del Norte, pero ¿quién dice algo por los cientos de migrantes centroamericanos que son humillados, maltratados e inclusive mutilados por policías mexicanos?

Se supone que al cruzar la frontera hacia los Estados Unidos, los mexicanos a lo que más temen es la patrulla fronteriza, los centro y sudamericanos la tienen mucho peor ya que temen a los cuerpos policiacos mexicanos, al crimen organizado y la discriminación del pueblo mexicano en general.

Agradezco como cada semana su lectura. Me gustaría saber su opinión: jleonlaradiaztorre@gmail.com