CIUDAD DE MÉXICO.- Ni los embotellamientos de la Ciudad de México ni los poco más de 100 kilómetros que recorrí, afectaron el nivel de gasolina del Toyota Prius 2016. Lo usé por cuatro días y al final se consumieron poco menos de 5 litros de gasolina.

Tal proeza fue posible debido a que el vehículo combina la energía de una batería con la combustión del motor de gasolina. Cuando lo encendí y comencé a manejarlo, sentí que me encontraba en un vehículo eléctrico: es tan silencioso, que nunca dejó de parecerme extraño.

Lo primero que destaca a del Toyota Prius es que en la parte inferior del parabrisas se proyecta el indicador del sistema híbrido: un gráfico que indica qué tanto se carga la batería, cada vez que frenas o aceleras.

¿Estás en medio del tráfico y quieres dejar de gastar gasolina? Sólo debes presionar un botón para activar el modo de vehículo eléctrico y mantener una velocidad inferior a los 40 kilómetros por hora.

Por el contrario, si acabas de ingresar a una vía rápida, puedes cambiar al modo de potencia, con la que el acelerador obtiene una mayor sensibilidad.

El Prius tiene también una cámara trasera y un cargador de inducción para tu smartphone con el que podrás subir tu nivel de batería con colocarlo sobre un compartimiento, al lado del asiento. También cuenta con una a pantalla touch de 7 pulgadas, desde donde puedes utilizar el sistema de navegación y reproducir la música de Spotify que tengas en tu dispositivo móvil.

Como beneficio extra, manejar este automóvil me obligó a crear una mayor conciencia sobre mi impacto en el medio ambiente, pues la experiencia se convirtió en juego diario en el que, al llegar a un destino, el tablero establecía una calificación con base en el uso del aire acondicionado, consumo de gasolina, velocidad y la energía que recuperé acelerando y frenando.

De ese modo, cada día me esforcé más para mejorar el aprovechamiento del combustible y, de paso, emitir menos contaminantes.

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