Carlos Gutiérrez Gutiérrez

El 14 de junio del año pasado, Margarita Zavala, esposa del ex presidente Felipe Calderón, levantó la mano para aspirar a la candidatura a la Presidencia de la República por el Partido Acción Nacional. Puntera en las encuestas, ayer, durante su gira por Aguascalientes, visitó la Dirección de El Heraldo y accedió a una entrevista que a continuación presentamos.
-Para ganar la presidencia, ¿Qué es más importante, la popularidad o el proyecto de Nación?
“Las dos cosas si la popularidad significa votar por conciudadanos. Es difícil tener un proyecto de Nación acertado, sin el contacto ciudadano”.
-El ex presidente Felipe Calderón, ¿activos o pasivos para Margarita Zavala?
“Principalmente activos, porque es una fortaleza tener a alguien que conoció y que conoce tanto a México, pero en las decisiones de Gobierno, yo sería la responsable”.
¿Qué haría igual que el ex presidente Calderón y qué no haría como lo hizo el ex presidente Calderón?
“No lo diría así porque son momentos de México muy distintos, es decir, son retos con algunas transformaciones que se tienen que dar; por ejemplo, en seguridad pública, cuando se planteó la posibilidad del Mando Único, ni siquiera se quiso discutir. Yo buscaría que se intensificara mucho más fuertemente el trabajo con los estados en temas como control de confianza, con policías estatales y ministerios públicos. Ahora, seguridad es muy grande, tiene que ver con tejido social, servicios de educación, salud y al mismo tiempo, con controles de confianza”.
-Hasta con cohesión familiar, ¿empezando por ahí?
“Sí, empezando por ahí”.
-Nos encontramos con un país inseguro, incierto.
“Yo el tejido social lo siento desanimado, un poco indignado y, ¿qué hacemos con esa indignación? Si la convertimos en acción, entonces estamos reforzando el tejido social, si lo convertimos en confrontación, lo estamos deshaciendo, y cualquier estrategia de seguridad tiene que pasar también con el fortalecimiento del tejido social, necesariamente”.
-¿Cómo ve al país, más allá de la visita de Trump?
“Lo veo con una enorme incertidumbre económica, con indignación, pero también lo veo con la esperanza de que hay mucha gente que está dispuesta a hacer los cambios”.
-Esta etapa de recorrer la República una y otra vez, ya sea trabajo de tierra, es vertiginoso…
“Es vertiginoso, pero es fascinante”.
¿Y el rol de mamá? ¿Qué dice Juan Pablo? (El hijo más pequeño del matrimonio Calderón Zavala)
“Es parte de la formación de un niño, de un adolescente, es también el sentido familiar que se le da a las cosas. Finalmente, es qué mensaje le estoy dando y él qué ve en mí, como mamá, más allá como ciudadana; entonces, siempre he creído que cuando en una familia se respetan las vocaciones, eso también es parte de la formación; él está tranquilo de que siempre será apoyado, como él apoya”.
-¿Es una forma de que se le engrosen las alas ver a los papás volando esos cielos?
“Sí, también y como una parte compartida, ejerciendo nuestra vocación, y no descuido tampoco el papel como mamá, en eso soy insustituible”.
-¿Hay tiempo?
“Sí, claro, porque yo creo que los balances son importantes para cualquier cosa que se haga, y más si se quiere ver en términos de liderazgo, es un esfuerzo de todos los días”.
-Es un clamor generalizado que los políticos y los partidos políticos están desprestigiados; ¿Margarita Zavala tiene herramientas para reivindicar a los políticos en el auténtico concepto aristotélico de la política?
“Sí, porque en ese concepto estoy volteando a ver a los ciudadanos, y es precisamente para la ciudad integrada por ciudadanos; esta decepción de la política, no puede distraernos del verdadero sentido de la política. Tenemos que llenar ese vacío, ¿quiénes? los ciudadanos, y es acudir a la política otra vez, pero con dignidad y ética. En los países en donde se dejó la política nomás porque se decepcionaron de ella, están pagando consecuencias muy fuertes”.
-¿Hay liderazgos en este país?
“Sí. Los hay y debemos reforzarlos, y quienes tienen la posibilidad de ser líderes, que sean líderes”.
-El bien común como plataforma ideológica del PAN, en los gobiernos, ¿sigue operando?
“Debe operar si se quiere tener éxito, no sólo en términos electorales, sino éxitos en términos humanos. Yo no concibo la política, ni siquiera el derecho, si no está dirigida hacia el bien común”.
-Todas las plataformas ideológicas tienen como objetivo el bien común y trazan caminos distintos para conseguirlo, pero si le rascamos a la izquierda se encuentra cosas análogas.
“El valor que le das a los bienes como la libertad, derechos de libertad; yo, por ejemplo, soy una persona de mucha libertad en términos económicos, y creo que la iniciativa que da el derecho a decidir qué hacer, cómo hacerlo, cómo producir riqueza, pues implica que el Estado esté metido más para regular y que no haya abusos y desigualdades, soy mucho más allá en términos de libertades que quizás muchos otros”.
-¿Un estado regulador en lugar de controlador?
“Sí. Yo no creo en los controles. Bueno hay en seguridad mecanismos que requieren de controles, pero en términos de derechos humanos, de libertades y de bienes, lo que tiene que ver con iniciativa, soy de libertades, no de controles”.
-Se habla mucho de equidad de género, pero hay la percepción de que a veces, en la búsqueda de equidad, se atropella en gobiernos eficaces, la distribución sexista ¿no atropella, incluso, el conseguir esa aspiración de equidad de género?
“Son dos cosas distintas; una cosa tiene que ver con personas capaces, que las tiene que haber en un gobierno, hasta en términos de justicia, porque un ciudadano tiene derecho a tener en su gobierno a hombres y mujeres capaces. Y el otro aspecto, que es importante, tiene que ver con un sentido igualitario para poder generar decisiones más correctas; pero la capacidad, talento y honestidad no se miden si eres hombre o mujer, sino en qué persona eres”.
-Margarita estuvo en la asamblea demócrata con Hilary Clinton, haciendo presencia. Yo veo al PAN en ideología más vinculado al republicano.
“Sí, es muy posible, que sea valorado así, pero el tema no es un asunto de agendas, y plataformas, el tema es México”.
-¿Vamos a tener a una Margarita más liberal en un partido de derecha?
“Yo creo que en esas cosas discutimos, y en el PAN, más o menos vamos de acuerdo, por los principios que manejamos y en los que fuimos formados, pero el tema aquí, no fue un asunto de agendas ni de plataformas, desde luego un tema de mujer, no deja de ser un momento histórico, tratándose de un país como Estados Unidos, teniendo a Alemania y Reino Unido con mujeres tomando decisiones; pero el tema fundamental es México, porque hay otro camino que se propone en Estados Unidos que parte de un discurso de odio hacia los mexicanos, en eso he sido clarísima, es importante que sepan los millones de mexicanos que viven allá, que generan riqueza en Estados Unidos y que son gente, que nos consta a todos, porque todos tenemos un familiar más o menos cercano, que la inmensa mayoría son gente buena que produce, que gasta en Estados Unidos y que tenemos un país que en sus relaciones comerciales hay un intercambio de más de 15 mil millones de dólares, y con más de 7 millones de empleos generados por la población mexicana allá, entonces, tenemos un discurso muy indigno, pero en este caso en particular, hasta los propios republicanos han estado en contra de ese discurso. La misma Rosario Marín, republicana, ex tesorera, de raíces mexicanas, que también es una ciudadana estadounidense, rechazó ese discurso”.
-¿Con el PAN, sin el PAN o a pesar del PAN, Margarita va a la presidencia?
“La apuesta es ir con el PAN. Yo estoy convencida que es importante que me concentre en ello, de que en el PAN podemos tener las soluciones para fortalecer la convicción que necesitamos. ¿Si podemos ganar? Sí podemos, el PAN en el 2018 sí lo puede hacer, con dos cosas muy importantes: la unidad, cuya mayor responsabilidad está sobre todo en las dirigencias, y al mismo tiempo con el contacto con los ciudadanos, ese no lo podemos perder”.
-¿Aunque los dirigentes también quieren ser candidatos?
“Son cosas que tenemos que discutir. Yo no puedo ver en un jefe, un adversario, no lo puedo ver como juez y parte, pero son cosas que seguramente platicaremos”.
-¿Y no es ser juez y parte en un dirigente?
“Sí, por eso esas cosas son las que tenemos que platicar”.
-¿En privado? Supongo.
“Sí. Primero tenemos que dar entrada a lo privado, y si no después tendrá que ser más en público”.
-La pregunta no es si una mujer puede gobernar este país. Está claro que sí, pero el pueblo ¿está preparado para que una mujer sea nuestra presidenta, pero principalmente si las mujeres no son enemigas de las mujeres?
“¿Que si el pueblo está preparado? Sí, está preparado, desde hace mucho tiempo, y yo he visto en las elecciones ese aspecto, pero las mujeres no somos enemigas de las mujeres. De hecho hay una conciencia más clara de la solidaridad que generamos unas a otras, se ha demostrado, además que cuando gana una mujer, independientemente de coincidencias o diferencias, yo más bien veo en las mujeres, una de mis grandes fortalezas, son aliadas”.
-Sí, son solidarias, pero como los mexicanos, en la desgracia, en dificultades, pero cuando ven una que está sobresaliendo, ya no las escucho opinar lo mismo.
“Es posible. Pero no es una condición por ser mujeres sino por ser seres humanos. Yo no pido el voto por ser mujer, en su momento, pediremos el voto en razón a las propuestas. Hay una mujer en Reino Unido, una en Alemania, es decir, que en momentos de incertidumbre, las mujeres están mostrando una cualidad mayor y eso es cierto, pero no pides el voto por ser mujer”.
-Nomás no hay que hablar de Brasil porque Dilma puede ser separada, Argentina…
“Los riesgos que se tienen en política son los mismos para hombres y para mujeres, porque la honestidad y la capacidad, no tienen que ver con el género”.
-A mí me parece que donde está el grueso de los votos, no se razona, el voto no es racional.
“Yo no lo diría exactamente así, el que la decisión a la hora de la hora que no sea sentimental, que a veces lo ha sido, pero las mujeres son más racionales de lo que en general se piensa. En momentos difíciles, he visto un votante que sí discierne, pero también depende mucho del estilo de la campaña, por ejemplo, en las elecciones del 5 de junio, si algo se vio es que no hubo guerra sucia, iban al razonamiento y es un ejercicio de discernimiento importante”.
-Aquí en Aguascalientes hubo guerra sucia.
“Yo sí creo que la ciudadanía, cuando decide hacer un discernimiento, lo hace y en algunos estados con una batalla; el día de la elección hubo filas de gente que pagaba el voto, y eso lo venció la gente, las amenazas, los intentos de comprar el voto; al final, eso de que todo es sentimiento, que todo es material, que todo se puede comprar, es cuestionable”.
-¿Qué les diría Margarita Zavala a los que piensan que Felipe Calderón quiere gobernar o cogobernar con usted?
“Yo tengo que saber que es un comentario que a veces se hace, pero es importante que todos reconozcamos, que todos tenemos que reconocer, que por muchos años las mujeres hemos buscado afinar nuestra propia identidad y que eso, a ellos mismos que hablan, les consta, de muchas mujeres, su propia esposa, de su mamá, de su hermana, y eso lo hemos hecho todas en todas nuestras trincheras, que pedimos nuestra identidad, que no nos molesta que nos llamen la hija de, la mama de, la esposa de, y de esos todos tenemos ejemplos muy cercanos”.
-¿Qué pasa con el PAN? Yo conocí un PAN combativo, pensante, en gobiernos de oposición, preparado, apasionado, valioso; lo veo llegar al gobierno, y no lo veo con las mismas características del PAN oposición.
“Sé del PAN porque fui diputada local cuando era oposición, además, trabajé en el CEN cuando éramos oposición, cuando no había un solo gobernador panista, entré en 1984 a Acción Nacional, y también en partido; el partido tiene mucho momentos, primero, no basta el voto, no basta la democracia electoral, eso lo tenemos que saber todos, hay un reto importante a la hora de gobierno que no pueden soltar las razones por las que votaron por nosotros, es un reto de todos los días. El PAN tiene un momento crucial, los que dirijan que dirijan, los que son candidatos que sean candidatos. Somos imparables sin quitar el mérito al ciudadano que decide, entonces, es natural que se comiencen la discusión; lo importante, más allá de las diferencias que se puedan dar, es cómo las resolvemos, en qué condiciones, y en eso hay unos más responsables que otros, que espero que lo sean. De Gustavo Madero, yo creo que es un ex presidente nacional y está bien que hable, porque ya tuvo la visión al ser por 6 años presidente, está bien que hable, lo importante es cómo dirimimos eso y también la capacidad que tenemos de escuchar”.
-¿Alianza con PRD?
“Soy de las aliancistas, no creo que todo tenga que ser así, pero hay espacios irreductibles; pero la política implica alianzas”.
-¿No salen ronchas?
“Bueno, es que la pregunta toral es: las alianzas, ¿para qué? El fin no es ganar sino transformar. Las alianzas se obligan muchas veces cuando no hay segundas vueltas, no son indispensables, aquí no hubo alianza, en Tamaulipas no hubo alianza”.
-De derecho no, porque de facto sí hubo.
“Sí, además, la misma gente también hace sus alianzas virtuales, al margen de partidos, porque al final, eso pasa”.
Al concluir la entrevista, Margarita Zavala encabezó un encuentro con militantes y ciudadanos en el Hotel Gran Alameda, en donde convivió e intercambió puntos de vista respecto del futuro de México.