Para las ondinas tricolores Nuria Diosdado y Karem Achach las medallas no son el único parámetro para medir el éxito de la delegación mexicana en Río de Janeiro 2016.

Haber mejorado posiciones en varios deportes respecto a hace cuatro años también es una satisfacción, pues sería injusto para ellas decir que México quedó a deber en la justa brasileña.

Aunque reconocen que en la primera semana sí existía el desánimo, ayer el resultado histórico de lograr tres preseas olímpicas en un día le dio un respiro a algunos atletas mexicanos.

“La primer semana que llegamos se sentía un poco bajo el ánimo de la delegación, sabíamos que no nos estaba yendo tan bien y no caían las medallas, pero era más lo que se habla que lo que se vivía ahí, muchos resultados fueron buenos, hubo muchos cuartos lugares.

“El día de ayer fue increíble, histórico. No creo que la delegación mexicana quedó a deber, no se dieron las medallas, pero en deportes como el mío se tuvo un resultado superior de lo que se hizo hace cuatro años, en deportes que antes no figuraban como el pentatlón, sería muy egoísta decir que la delegación mexicana quedó a deber”, comentó Diosdado en el Aeropuerto de la Ciudad de México procedente de Río de Janeiro.

La dupla de nado sincronizado se ubicó en la posición 11 y subió seis lugares respecto a Londres 2012 y esperan escalar otros seis peldaños para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Tras dos años continuos de entrenamiento tomarán un descanso y después se prepararán para el Campeonato Mundial FINA de Budapest a realizarse en julio de 2017.

“Estamos muy contentas, hicimos lo que teníamos que hacer, demostramos que el dueto y las rutinas eran muy buenas para pelearle a cualquiera, aunque el lugar obtenido no era el esperado dimos lo mejor y la satisfacción de darlo todo es lo que te queda, sentimos que pudimos haber recibido una mejor calificación, otros países nos lo comentaron también”, apuntó.

Diosdado fue recibida con globos y al son de “Las Mañanitas” previo a cumplir mañana 26 años.