Mexicanas, proclives a ser ninis: OCDE

Antonio Baranda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 10-Ene .- Las jóvenes de México tienen casi cuatro veces más probabilidades de ser “ninis” -no trabajan ni estudian- que los varones jóvenes, concluyó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
En el estudio titulado “Construir un México inclusivo. Políticas y buena gobernanza para la igualdad de género”, la OCDE señaló que las jóvenes “ninis” encuentran barreras particularmente grandes para formar parte de la fuerza de trabajo.
“Situación que perjudica su condición económica presente y las perspectivas de trabajo futuras”, se lee en el estudio presentado en la Secretaría de Gobernación por el titular de la dependencia, Miguel Ángel Osorio Chong, y el secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría.
“Aunque las mexicanas ingresaron cada vez en mayor número a la fuerza de trabajo durante las dos décadas pasadas, les sigue yendo peor que a los hombres en la mayoría de las medidas en su participación en la fuerza laboral, salarios y calidad de trabajo”.
Según el estudio, el 35 por ciento de las mexicanas de entre 15 y 29 años son “ninis”, la segunda tasa más elevada de la OCDE, tan sólo detrás de Turquía.
Indica que la brecha de género en la tasa de “ninis” en México es de 26 puntos porcentuales, también la segunda cifra más alta en la OCDE, que agrupa a 35 países.
En contraste, la tasa de ninis para los varones jóvenes, de alrededor de 10 por ciento, es inferior al promedio de la Organización, que asciende a 14 por ciento.
“Las jóvenes mexicanas tienen cuatro veces más posibilidades de ser ‘ninis’, de no estar ni en empleo, ni en educación ni en capacitación, ahí es enorme la brecha”, sentenció Gurría.
Sigue México a la zaga en igualdad
Las mujeres son el recurso más subestimado de México, ya que sus resultados socioeconómicos siguen a la zaga no sólo de los países más desarrollados, sino de naciones latinoamericanas de ingresos medios, señala el estudio.
“A México le falta un largo camino por recorrer para llegar a la igualdad de género. A pesar de los esfuerzos, muchas mexicanas aún no sienten los efectos de estas políticas en casa, en el trabajo o en los espacios públicos.
“Sigue habiendo grandes diferencias entre los sexos en cuanto a resultados educativos, participación en el mercado laboral, remuneraciones, informalidad, horas dedicadas al cuidado infantil y tareas domésticas no remuneradas”, advierte.
Para muestra, el documento refiere que, inclusive cuando sus logros en educación se equiparan a los conseguidos por los varones, sólo 47 por ciento de las mexicanas en edad productiva participan en la fuerza de trabajo, contra un 80 por ciento de hombres.
Además, casi 60 por ciento de las mujeres que trabajan tienen empleos informales, con poca protección social y baja paga.
“Muchos factores contribuyen a estos resultados en el caso de las mexicanas. La discriminación y los estereotipos de género siguen limitando sus opciones, y las mujeres realizan más de las tres cuartas partes de los quehaceres domésticos y el cuidado de los hijos sin recibir pago”, señala.