CDMX.- Que 40 años no son nada, eso fue lo que demostró el espectáculo MenudoMania Forever.
Y es que el miércoles por la noche fue como un viaje en el tiempo cuatro décadas atrás, pues tanto los artistas sobre el escenario como el público desde sus butacas parecían ser unos jovenzuelos.
En el instante en el que Charlie, Pablo, Rawy, Daniel, Jonathan, Didier, Robert, Ashley y Abel salieron para interpretar “Fuego”, el grito de locura de miles se escuchó en el lugar, como si fuera el de unos inquietos y desenfrenados adolescentes.
Sin vergüenza, las fanáticas siguieron las letras de las canciones, gritaron los nombres de los integrantes, buscando su atención, y se abalanzaron sobre el escenario para tener la oportunidad de ser vistas por sus ídolos.
Y ellos no las defraudaron, porque durante todo el show mostraron energía en sus bailes hasta el punto de sudar copiosamente, interpretaron afinadamente los temas e interactuaron lo suficiente con sus fans para hacerlas sentir queridas e importantes.
El viaje al pasado recorrió temas como “Susana”, “Voulez Vous”, “Ella”, “Lo Que Juramos” y “Quiero Ser”, dentro de más de una veintena de ellos.
Pero ¿qué sería festejar el 40 aniversario del surgimiento de Menudo sin uno de sus más emblemáticos integrantes?
Por eso cuando Miguel Cancel apareció en el escenario, los seguidores del grupo hicieron retumbar el lugar con gritos de: “¡Miguel, Miguel!”. El intérprete cantó en solitario “Es Por tu Amor”.
Fueron 11 los ex Menudo que participaron en la celebración, de los 39 jóvenes que en algún momento formaron parte de la boyband icónica de Latinoamérica.
Y es que, como dice el dicho, recordar es vivir, y la MenudoMania Forever dio fe de eso con “Y Yo no Bailo”, “Cámbiale las Pilas” y “Me Huele a Soledad”.
Aunque el momento climático y más nostálgico llegó hacia el cierre, primero con “Claridad”, en el que tanto los espectadores de arriba como los de abajo del Auditorio siguieron la clásica coreografía.
Luego, el cierre se dio con “Súbete a Mi Moto”, concluyendo así un viaje al pasado que les recordó todos los presentes grandes momentos de su infancia. (Fidel Orantes/Agencia Reforma)