CDMX.- “¡Pinches ganas de seguir, de vivir, de cantar, de visitar lugares nuevos! Me las vi negras, pero ya pasó, simplemente fueron achaques de la vida”, así define Enrique Guzmán sentirse radiante a sus 73 años.
Un virus mermó la salud del cantante durante seis meses, a finales de 2015 y principios de 2016, y todavía este año se le llegó a notar demacrado.
Pero ayer, en entrevista, el papá de Alejandra Guzmán sonreía, platicaba de sus próximas presentaciones y hasta mentaba madres por el frío.
“Mi salud es lo único que se ha interpuesto entre mi carrera y yo. Primero, fueron los riñones, luego, el corazón, y ahora problemas intestinales; todos son problemas muy graves y no siento los síntomas para prepararme y combatirlos.
“Hubo daños graves, y en una de esas yo sentí que me moría en Cancún, pero yo quería seguir trabajando, y le eché ganas. Para adelante todo, y tan bien estoy que cierro el año con cinco presentaciones”, dijo el también actor.
De las fechas pendientes para este cierre de año, el intérprete de “Tu Cabeza en mi Hombro” le pondrá palomita a dos este sábado a las 18:00 y 20:30 horas en el Centro Cultural Teatro 1.
Su aliada en esta ocasión es Angélica María, quien abrirá los shows para darle paso a su número.
Luego, compartirán el escenario para cantar temas que aún no han revelado y mucho menos ensayado.
“Cantar con Angélica es interesante porque hay una unión, una vibración muy especial. Fuimos novios por mucho tiempo y eso ahí se quedó”, recordó.
Él tenía 18 años cuando comenzó su relación con “La Novia de México”, y ella 17; y hoy, a 55 años de ese amorío, se recuerdan con respeto y cariño.
“No acabamos mal… bueno, siempre uno acaba mal de una u otra forma: ‘Ya terminamos, adiós’. Pero luego volvimos a trabajar, nos saludamos y él se casó con Silvia Pinal, pero mucho tiempo después”, contó Angélica María.
“Tronamos porque tenía que ser, porque era un romance de jóvenes y ya. Nunca llegó más allá de tocarnos la mano y darnos besos a escondidas. No recuerdo haber peleado con ella y decir: ‘Nos separamos’. Simplemente nos alejamos”, añadió Guzmán.
Los intérpretes, quienes protagonizaron la cinta “Mi Vida Es Una Canción”, recordaron divertidos cómo pasaron de ser pareja a presentar en los mismos escenarios rolas como “Eddy Eddy” o “Payasito”.
“Enrique era galansísimo. Él estaba de moda y me cantaba ‘Tu Cabeza en mi Hombro’, y yo me desmayaba”, dijo María.
“Y después de eso yo me iba a conocer a otras muchachas que eran bastante más frágiles y dispuestas a quitarse la ropa. Entonces, Angélica hacía un chingo de berrinche, pero un chongo de berrinches”, bromeó el intérprete. (Enrique Navarro/Agencia Reforma)