Carlos Gutiérrez Gutiérrez

Sigue la clonación de tarjetas bancarias y ahora fue el turno de por lo menos una treintena de clientes defraudados para denunciar la sustracción de dinero de sus cuentas bancarias.
Las oficinas de una institución crediticia vieron ayer desfilar, de forma inusual, a cuando menos 30 de sus clientes que acudieron porque sus plásticos habían sido bloqueados por el banco.
Los cuentahabientes se percataron del bloqueo de sus tarjetas cuando intentaron pagar en establecimientos o pretendieron sacar dinero del cajero automático, sin embargo, los intentos por obtener efectivo fueron en vano dado que en la pantalla del cajero aparecía la leyenda “La operación solicitada no fue autorizada por tu banco. Acude a tu sucursal para solucionar el problema”.
De esta manera, al menos en una sucursal del norte de la ciudad, desde los primeros minutos en que fue abierta al público, llegaron cerca de 30 tarjetahabientes molestos y desconcertados por no haber podido disponer de su dinero.
Cuando fueron atendidos, el personal del banco detectó que en todos los casos fueron clonados los plásticos, procediendo al bloqueo inmediato de cada una de las tarjetas, sin embargo, en la mayoría de los casos, los delincuentes ya habían logrado sustraer diversas cantidades a cada uno de los clientes.
Los menos, corrieron la suerte de que el protocolo de seguridad se activó de forma inmediata, impidiendo el saqueo de las cuentas involucradas en este masivo robo a cuentahabientes.
Se espera que en los próximos días continúen acudiendo más clientes, tan pronto se den cuenta de que fueron objeto de clonación de sus tarjetas bancarias.
Cabe destacar que funcionarios bancarios que pidieron no ser identificados, expresaron sus sospechas de que, por el modo en que fueron atacadas las cuentas de los afectados, los plásticos fueron clonados mediante dispositivos llamados “skimmers” que no es otra cosa más que un lector de tarjetas que se adaptan en los cajeros automáticos y que los delincuentes logran obtener la información necesaria de las tarjetas de los cuentahabientes, con la que, desde cualquier punto del país, pueden realizar transferencias, compras o la simple disposición en efectivo. Sobre el monto de lo robado, no fue dado a conocer por los ejecutivos bancarios consultados.