La Coordinación Especializada en materia de Voluntad Anticipada del ISSEA, especificó que del 2009 al 2012, se registraron 9 casos de disposiciones de pacientes en esta materia y en el 2013, otros 9. Luego, en el 2014, 28 casos. El siguiente año subió a 34. El año pasado ya eran 54 y en lo que va del presente año, suman 29 casos. Es ocho años, se tiene un registro total de 163 disposiciones en tal sentido.
Hay dos vías para tramitar el Documento de Voluntad Anticipada (DVA): ante Notario Público o ante el personal de salud, en el entendido de que los hospitales, cuentan con el formato que habrá de firmar el paciente en etapa terminal o algún familiar de éste.
Desde abril del 2009, entró en vigor la Ley de Voluntad Anticipada para el Estado de Aguascalientes, en la que se precisa que el DVA, debe suscribirse ante Notario Público, sin generar costo alguno, es decir el trámite es gratuito y puede tramitarlo cualquier persona en pleno uso de sus facultades mentales, que padezca una enfermedad avanzada, progresiva, degenerativa, incurable, irreversible y mortal.
La persona puede rechazar un determinado tratamiento médico, que propicie la Obstinación Terapéutica, entendida ésta como utilización innecesaria de los medios, instrumentos y métodos médicos, para mantener vivo a un enfermo en etapa terminal.
El Documento debe registrase en la Unidad Especializada de Voluntad Anticipada del ISSEA, para los efectos a que haya lugar y únicamente podrá ser revocado por el signatario del mismo en cualquier momento.
Médicos consideran que el reducido número de casos obedece al desconocimiento de la Ley de Voluntad Anticipada y las bondades que trae consigo, aunque hay familiares que se resisten a la voluntad del enfermo; otros aceptan que pasen los últimos días en casa, rodeados de sus familiares, previa asesoría y en el entendido de que la atención médica no se suspende; este tipo de pacientes, se encuentran bajo supervisión.
En este programa participan médicos, psicólogos, enfermeros y trabajadores sociales, especialistas en cuidados paliativos.
Todos tenemos derecho a una muerte digna, a una agonía no prolongada, a la asistencia mínima necesaria, a no sufrir, a no sentir dolor insoportable.