José Luis Macías Alonso

La semana pasada los Senadores del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional presentaron, para ser turnada a las comisiones unidas de Puntos Constitucionales, Gobernación y de Estudios Legislativos Primera, la iniciativa que contiene el Proyecto de Decreto que reforma los artículos 52, 53, 54 y 56 de nuestra Constitución General y mediante la cual se busca reducir la conformación del Congreso de la Unión pasando de 500 diputados a 400 y de 128 senadores a 96.¿Cuál es la argumentación de esta interesante modificación planteada por el Senador Miguel Romo Medina y el resto de sus compañeros priistas? Austeridad y eficiencia.

En cuanto a la primera, sin duda alguna el servicio público mexicano necesita urgentemente un proceso de austeridad que acabe con todos los gastos superfluos e innecesarios dentro la labor del Estado. Nuestra sociedad no deja de mostrar sus signos de repugnancia e inconformidad cada vez que escucha ejemplos donde el presupuesto, construido en gran medida por los impuestos generados por la mitad de la población (también hay que decir que muchos mexicanos no cubren con esta responsabilidad o la cumplen pensando como esquivarla), se despilfarra por culpa de funcionarios poseedores de una ética retorcida del servicio público o por otros, dueños de una profunda inexperiencia e ignorancia en la responsabilidad de la aplicación del erario. En el caso concreto, es claro que la reducción en el número de legisladores planteada por Romo Medina y compañía, de forma inmediata y directa, reducirá notoriamente en caso de aprobarse, el costo que el pueblo mexicano tiene para la operación del órgano del estado encargado de hacer las leyes.

El segundo argumento que soporta esta iniciativa del PRI consiste en la eficiencia de la labor legislativa. Si bien es cierto que el debate y el diálogo son características fundacionales de cualquier órgano democrático legislativo, el andamiaje sobre el cual se diseña la forma en que habrán de darse estos ejercicios dialécticos cobra una gran relevancia si lo que se busca es productividad en su encomienda. Irrefutablemente un trabajo de discusión legislativa tanto en el Senado suprimiendo a treinta y dos senadores como en la Cámara de Diputados suprimiendo cien curules, repercutirá positivamente en la agilización y simplificación de los debates parlamentarios y con ello se espera que la eficiencia en la labor legislativa tenga un incremento sustancial.

Como bien sabe estimado lector, nuestro sistema político, en cuanto a las vías de conformación de su poder legislativo, plantea un sistema mixto de acceso que contiene por un lado, la posibilidad de ser legislador gracias a triunfar en proceso electoral directo donde la mayoría de las personas que votaron lo eligen (Legisladores electos por el principio de mayoría relativa) o bien, acceder a un escaño mediante una fórmula que busca tener una completa y proporcional representación de todas las fuerzas políticas abriendo las puertas del Congreso de la Unión a representantes de los partidos políticos que aunque no hayan logrado victorias electorales, los votos que los electores le otorgaron justifican que exista un voto suyo en la vida parlamentaria. (Legisladores electos por el principio de representación proporcional, famosamente llamados plurinominales)

Pues bien, en el caso de la reforma que le comento, tratándose de la Cámara de Senadores se busca suprimir a los treinta y dos legisladores que llegaban bajo el principio de representación proporcional y con ello dejar solamente a los tres senadores por entidad federativa que son electos por mayoría relativa (de los cuales dos corresponden al partido que obtuvo el triunfo en las casillas y uno al partido que quedó en segundo lugar).

Al respecto, es digno de recordar que desde la Constitución de 1824, esta Cámara fue concebida desde la comprensión del sistema federal, como la arena dentro de la cual, todos los Estados de la República tendrían voz y voto en las grandes deliberaciones nacionales y apenas hace poco menos de 20 años, con la reforma política de 1996, se estableció la figura del senador de representación proporcional y con ello, se rompió el justo equilibrio político donde todos los estados de la república contaban hasta con tres senadores que los representaran.

Por lo anterior, esperamos sea aprobada esta iniciativa para que así esta Cámara en cuanto a su conformación, garantice una distribución totalmente equitativa de legisladores por entidad y con ello regresar a su espíritu de órgano político de la Federación que le otorga a las entidades la misma voz y los mismos votos del resto.

Un segundo tema por demás relevante en caso de aprobarse esta reducción de los senadores “plurinominales” es que tendremos en México una cámara parlamentaria constituida en su totalidad por personas electas por el principio de mayoría relativa y como consecuencias, por un lado los partidos políticos de poca fuerza electoral tendrán cerrada la puerta del edificio de la Avenida Reforma hasta que ganen una elección y por el otro, en cuanto la conformación de esta cámara, se podrán generar sobre representaciones donde partidos políticos de fuerza electoral construyan mayorías completas.

Este sistema no es nuevo, ni incluso podemos tildarlo de retrógrada, por el contrario este sistema (donde no existe la representación proporcional), es usado con excelentes réditos representativos en democracias solidas como la de Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia, India, y Canadá. De aprobarse esta iniciativa priista será por demás interesante comparar el funcionamiento de esta Cámara de Senadores que estaría construida por puros legisladores electos por mayoría relativa y paralelamente, para su comparación, la Cámara de Diputados compuesta de forma mixta entre representación proporcional y mayoría relativa.

¿Es mala la representación proporcional? Sin lugar a dudas que no, de hecho es el modelo más usado en el mundo, 85 países lo usan dando con ello a más del 35% del total de las naciones. Al respecto hablaremos la semana próxima en la segunda entrega de este humilde ensayo.

@licpepemacias