Mario Alberto Martínez González y Paulina Vicario Castañeda juraron ante Dios amarse y respetarse hasta que la muerte los separe, como parte del sacramento del matrimonio que recibieron en la Parroquia del Señor del Encino.
Sus padres, Mario Alberto Calvillo González y Patricia Eugenia González Mayagoitia, por parte del novio y María de Lourdes Castañeda, mamá de la novia, otorgaron a sus hijos su bendición, para este nuevo camino que han de recorrer como esposos.
Para el ritual, el presbítero que ofició su celebración religiosa, solicitó a los contrayentes ponerse de pie para realizar el acto matrimonial.
La pareja intercambió sus votos sagrados y su amor lo consagraron a Dios, para que él derrame su gracia sobre ellos y su nueva familia.
Sus allegados festejaron con ellos este inolvidable momento y al término de la ceremonia, los acompañaron al festejo organizado en su honor, donde manifestaron a los recién casados su enorme alegría, gesto que por supuesto los novios agradecieron infinitamente, además del acompañamiento a su boda.