“La Misericordia es la palabra que revela el Misterio de la Santísima Trinidad, acto supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro. Es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida, es la vía que une a Dios y el hombre porque abre el corazón a la esperanza del ser amado, no obstante, el límite de nuestro pecado”, palabras que anoche pronunció Monseñor José María de la Torre Martín, VII Obispo de la Diócesis de Aguascalientes, quien encabezó la tradicional Romería de la Asunción.
Después de las intensas actividades religiosas que se llevaron a cabo en el transcurso del día, los feligreses se reunieron para presenciar la fiesta de amor en honor a la Madre de Dios, por lo que desde temprana hora comenzaron los preparativos para disfrutar el festejo que se ha convertido en una tradición arraigada en la fe católica.
Por las principales avenidas de la zona centro, emprendieron su marcha los contingentes, agrupaciones y carros alegóricos que participaron en la Romería de la Asunción 2016, en su edición 61 y que este año tiene como tema principal: “La Misericordia”, bajo el lema: “Salve Madre de Misericordia: Vida, Dulzura y Esperanza Nuestra”.
En punto de las 20:00 horas dio inicio el desfile, mismo que presentó ante la concurrencia, cuatro bloques titulados: “La Misericordia en la Sagrada Escritura”, “La Iglesia, instrumento de Misericordia”, “Obras de Misericordia, Corporales y Espirituales” y “María, Madre de Misericordia”.
Dieciocho carros alegóricos formaron parte de este gran desfile, mediante el cual se invitó a  la sociedad aguascalentense, a reflexionar en el amor incondicional de María, así como ser misericordiosos y cumplir con los mandamientos de la Santa Iglesia Católica.
En el primer bloque: “La Misericordia en la Sagrada Escritura” se presentaron cuatro carros, titulados: “La Misericordia en el Antiguo Testamento”, “Cristo, Rostro Misericordioso del Padre”, “Parábola del Padre Misericordioso” y “Parábola del Buen Samaritano”.
El segundo bloque: “La Iglesia, instrumento de la Misericordia”, estuvo integrado por cinco carros titulados: “Sacramento de la Misericordia”, “Testigo de Misericordia: José Sánchez del Río”, “Testigo de Misericordia: Madre Teresa de Calcuta”, “Mensajero de Misericordia y de paz” (Papa Francisco) y “Plan Diocesano de Pastoral”.
El tercer bloque: “Obras de Misericordia Corporales y Espirituales”, estuvo representado por tres carros alegóricos: “Dar de comer al hambriento”, “Visitar al enfermo” y “Dar consejo al que lo necesita”.
Finalmente, el cuarto bloque: “María, Madre de Misericordia”, estuvo integrado por los seis carros restantes, titulados: “Perdonar al que nos ofende”, “Madre del Redentor”, “María en las Bodas de Canaá”, “María, junto a la cruz de Señor”, “María, Madre del Resucitado” y por último el Carro Triunfal dedicado a la Virgen de la Asunción, decorado con bellos ornamentos florales que realzaron mayormente el hermoso rostro de María, venerada a su paso por la multitud que, en medio de aplausos, la ovacionó como a la mujer victoriosa, ejemplo de maternidad y amor incondicional.