Diana Baptista
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 15-Sep.- Un contingente de personas unió sus gritos ayer para exigir la renuncia del Presidente Enrique Peña Nieto.
Convocados a través de redes sociales bajo la consigna #RenunciaYa, al Ángel de la Independencia llegaron oficinistas, estudiantes, familias con niños y adultos mayores.
“Estamos hartas de tantas injusticias y de este Presidente. Espero que la ley y los ciudadanos podamos lograr esa renuncia”, expresó Ana, de 28 años, quien marchó junto a su hermana y su madre.
Pobladores de Atenco portaron machetes y corearon sin cansancio la consigna “Ni perdón ni olvido, ¡castigo a los asesinos!”.
Atrás de ellos, jóvenes cargaron con cazuelas, banderas pintadas de negro, banderas blancas con la leyenda “Fuera Peña” y letreros que vendedores ambulantes ofertaron a 10 pesos la pieza.
Adultos mayores, algunos en bastón y silla de ruedas, acusaron dificultad para acceder a la salud y a las pensiones.
“Desde hace dos años o más sufro que en el sector salud no hay medicamentos, no hay insumos. ¿Qué va a pasar con nosotros?”, criticó Alejandra Yedena, de 58 años.
También llegaron colectivos feministas, de la comunidad LGBT, campesinos, maestros y sindicalistas.
Madres de los 43 normalistas desaparecidos marcharon con las imágenes de sus hijos alrededor de su cuello.
La movilización avanzó pacíficamente hasta que vio truncado su paso hacia el Zócalo, a la altura del Palacio de Bellas Artes, donde granaderos y policías de Tránsito impidieron su avance.
Algunos jóvenes que ocultaron su rostro con playeras lanzaron cohetes contra los policías; otros empujaron e insultaron para que los dejaran pasar.
Tras una hora de tensión y de lluvia, los manifestantes se dispersaron, muchos insatisfechos por no llegar al Zócalo para que el Presidente los escuchara gritar.