Jorge Alberto García
Agencia Reforma

Sentir los pies fríos puede ser molesto durante la época invernal, aunque esto es un fenómeno muy propio de la temporada que es difícil de evitar.
Pero cuando esta sensación se presenta durante todo el año existe la posibilidad de que sea un indicio de una anormalidad, por lo que conviene tomar nota de los síntomas y consultar con un médico de ser necesario.
El angiólogo y cirujano vascular Rubén Reinoso Echavarría comenta que el enfriamiento en las extremidades, especialmente los pies, es normal al exponerse a las bajas temperaturas del invierno.
“Son las partes más alejadas del corazón, así que esto esto es algo común en las personas sin que esto represente un problema serio”, aclara el especialista.
Existen personas más susceptibles a otras: unas debido a su complexión (entre más tejido adiposo, más conservación de calor), edad, enfermedades, medicamentos o son simplemente más sensibles al frío, agrega.
Un factor importante es además la humedad: en los pies existe una concentración mayor de glándulas sudoríparas al igual que en las manos, señala.
“El sudor es un mecanismo por el cual se regula el calor corporal enfriando el cuerpo”, explica el experto certificado por el Consejo Mexicano de Angiología y Cirugía Vascular.
“Existen condiciones médicas como la hiperhidrosis, en la que la persona experimenta sudoración excesiva en los pies y con frecuencia sufre de este problema”.
Al contrario de lo que se piensa, las enfermedades respiratorias no son transmitidas o producidas tan sólo por tener los pies fríos, comparte Reinoso Echavarría.
“Sin embargo, la hipotermia en el cuerpo hace más vulnerable a un paciente a contraer diversas enfermedades, entre ellas las respiratorias, al disminuir la respuesta del sistema inmunológico ante diversos agentes infecciosos”, dice.

Puede ser señal de otro mal
Si tener los pies helados es un problema persistente y sin motivo aparente, vale la pena consultar a un especialista, ya que existe la posibilidad de que se tenga un problema de salud que no ha sido detectado.
El angiólogo y cirujano vascular Rubén Reinoso Echavarría expresa que existen diversos padecimientos que pueden ocasionar una disminución de la temperatura en los pies.
Entre ellos destacan enfermedades circulatorias como la ateroesclerosis, ya que causa enfermedad arterial periférica, así como metabólicas como la diabetes, la cual provoca neuropatía del diabético.
“También hipotiroidismo, anemia, enfermedad de Raynaud, la cual puede ser primaria o secundaria a enfermedades como lupus, esclerodermia, artritis reumatoide y fibromialgia.
“Además, puede suceder por la enfermedad de Buerger, anorexia, tabaquismo, así como resultado de un resfriado o gripe, o bien, por medicamentos como antihipertensivos y antimigrañosos”, resalta el experto.
Cuando este problema se vuelve constante, doloroso, molesto o curse con cambios de coloración (palidez o cianosis), es necesario buscar atención médica, enfatiza.
Por ello el médico recomienda mantener en lo posible la temperatura adecuada en los pies: el frío puede ser un agravante en ciertas enfermedades de los vasos sanguíneos o empeorar situaciones ya existentes.
Para mantenerlos templados, el experto aconseja tomar medidas que van desde mantenerlos secos, evitar estar descalzo, usar calcetas apropiadas y comprender la importancia de una alimentación correcta.
“Desde luego siempre estará bien traer los pies protegidos con calcetas de materiales como lana o algodón, usar calzado cerrado, no apretado, así como ropa no ajustada, también no fumar y hacer ejercicio regularmente.
“En cuanto a la dieta se deben incluir alimentos ricos en magnesio, calcio y vitaminas E, K y C, tomar bebidas calientes, sólo evitando la cafeina ya que constriñe los vasos sanguíneos, y no deshidratarse”, desarrolla.
El médico añade que los pies no deben introducirse en agua caliente o acercarlos al calentador, ya que pacientes con diabetes mellitus, que sufren de alteraciones de la sensibilidad, pueden sufrir lesiones como quemaduras.