Desde su creación, el “Mando Único” policiaco ha encontrado resistencia en algunos presidentes municipales, que se niegan a ser simples paga-nómina, no obstante la insistencia de que no pierden la potestad en la corporación, pero en la práctica los directores son designados por el titular de seguridad pública estatal, de quien reciben órdenes y a él obedecen.

De la misma manera que aquí el alcalde de Jesús María, José Antonio Arámbula López, demandó que se respete su autonomía para nombrar al director municipal, en el estado de Morelos un grupo de diputados electos crearon un frente que revisará la permanencia del Mando Único, en respuesta a la inconformidad de los ciudadanos y ante el anuncio de que el próximo ayuntamiento de Cuernavaca podría salirse del programa.

Lo que nació en el sexenio de Felipe Calderón como la solución para combatir a la delincuencia común y al crimen organizado, que en el papel parecía la panacea para frenar el avance del hampa en todas sus manifestaciones, se ha convertido en la manzana de la discordia, ya que hoy los uniformados municipales acatan las disposiciones estatales, bajo el eufemismo de que son parte de la coordinación general, borrándose las jurisdicciones, para que al igual que los tres mosqueros, todos como uno luchen en contra de los maleantes.

Lo que plantea Arámbula López es el cumplimiento del Artículo 115 constitucional, de tener supremacía en el nombramiento de quienes estén al frente de seguridad y tránsito. Reconoce que la misma Carta Magna dispone que los municipios “podrán coordinarse y asociarse para la mejor eficaz prestación de los servicios públicos que corresponda”, como es el caso del traslado que hacen los 10 ayuntamientos al centro de acopio de basura localizado en la capital del estado, y lo mismo debe hacerse en cuestiones policiales, pero bajo un esquema que permita a cada alcalde mantener el control de la corporación.

Afirmó que el director de seguridad debe ser “alguien cercano a la administración (municipal), ya que finalmente el trabajo se efectúa de manera conjunta, y es con el alcalde con quien se hace alianza directa para combatir el crimen y enfrentar los delitos del orden común en cada demarcación”.

La coordinación debe conservarse sin que se pierda la soberanía del gobierno local, por lo que si bien se aceptaría una recomendación del estatal, la última palabra le corresponde al presidente municipal, es una propuesta “que no está mal, creo que vale la pena analizarla y le pediríamos a los diputados que lo hagan con conciencia y que vean qué corresponde”, sostuvo.

En Morelos, el gobierno que encabeza el perredista Graco Ramírez, les ha pedido a los ayuntamientos que están en descuerdo, para que se mantengan dentro de esa línea y recuerden que parte del equipo que utilizan (patrullas y armamento, principalmente) pertenece a seguridad estatal.

Se vislumbra un choque de trenes en esta entidad, ya que todavía no entran en funciones y los próximos diputados ya pintaron su raya. Cinco pertenecen al PAN; cuatro, al PRI; tres, de Nueva Alianza; uno, del PSD; uno, del Verde Ecologista; uno, del Humanista; uno, del Movimiento Ciudadano; y dos, del PRD; esto es, hacen mayoría toda vez que la LXIII Legislatura se integra con 30 miembros.

Para la diputada electa Norma Alicia Popoca, del PAN, “el Mando Único ha dejado mucho que desear, pero no somos ni vamos a ser un obstáculo para que el Ejecutivo logre justificar sus resultados o más bien, sus pocos resultados, sin antes nosotros revisar con toda puntualidad dicha estrategia, dichas condiciones”.

En tanto, el diputado electo del PRD, Anacleto Pedraza, dijo que “la opinión de nuestros compañeros ciudadanos del Distrito 13, es que no encuentran resultados en el tema del Mando Único y nosotros debemos ser respetuosos”. En las reuniones que han sostenido con los alcaldes electos, los únicos que no han definido su postura son los emanados del PRD, por lo que además de tomar en cuenta sus puntos de vista, también escucharán a los actuales ediles para conocer “cómo definen el tema del Mando Único, qué ventajas le vieron y qué desventajas”, para finalmente tomar una decisión en el Congreso.

En cuanto se anunció su triunfo el 7 de junio pasado, el presidente electo de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco, señaló que no estaba convencido con el Mando Único, por lo que examinaría los pro y contra de esta medida, actitud que fue secundada por otros ayuntamientos que consideran la necesidad de revisarlo.

Lo que es una realidad, es que a nivel nacional algo no embona en ese programa, ya que lejos de reducirse la delincuencia común, aumentan los delitos y el crimen organizado sigue presente en mayor o menor escala en casi todo el país, por lo que se impone una investigación integral y ante todo, que si continúa el Mando Único, los policías de todos los niveles reciban el mismo salario y no como ocurre hasta la fecha, a pesar de que a la hora de enfrentar a los delincuentes todos hacen el mismo trabajo, lo que además es una clara violación al Artículo 123 constitucional, que ordena “a trabajo igual debe corresponder salario igual”.

VEINTE Y CONTANDO

Sí, han transcurrido 20 años desde que el Partido Acción Nacional obtuvo su primera victoria en Aguascalientes y en todo este tiempo el triunfador de 1995, Martín Alfredo Reyes Velázquez, no ha tenido tiempo de presentar un informe sobre la modificación al Título de Concesión del agua potable, que de 20 años que se estableció en el documento original, lo cambió a 30 años, con la opción de extender el permiso por otro periodo igual.

Cada vez que alguien le recuerda lo vivido en marzo de 1996, a menos de tres meses de que tomara posesión, en que “municipalizó” el servicio y dos semanas después lo regresó a la empresa francomexicana, con la eliminación de varios “candados” que tenía el escrito, todo ello sin la intervención del Congreso del Estado, de inmediato responde que presentará un declaración sobre “la verdad de los hechos”.

Sólo él y quienes intervinieron en aquel momento conocen a fondo en qué términos quedó la concesión, pero de lo que se ha mencionado está el “derecho” de la compañía a ser compensada en caso de rescindirse el contrato, por lo que el ayuntamiento debe pagarle lo que presuntamente ha invertido, que a estas alturas llegaría a casi mil millones de pesos, lo que hace un juego del gato y el ratón, porque si el gobierno municipal no tiene esa cantidad, entonces debe soportar que siga presente la firma.

Reyes Velázquez pudo aprovechar el festejo que llevó a cabo su partido para recordar su victoria y entregar a los aguascalentenses un informe pormenorizado de lo ocurrido en aquel mes de marzo, principalmente bajo qué condiciones quedó la prestación del servicio. Debe destacarse que es la única empresa a nivel nacional que recibe anualmente millonarias sumas de los tres niveles de gobierno para programas de cuidado, conservación y ampliación de la red de agua potable y sistema de alcantarillado.

Evidentemente, 20 y contando.

SE ACORTA EL TIEMPO

Si en un plazo no mayor de siete semanas no hay cambio en el Comité Directivo Estatal del PRI, la actual directiva seguirá hasta después de que concluyan las elecciones de 2016, de acuerdo a lo que disponen los Estatutos. Lo anterior ha motivado la exigencia de varias personalidades y militantes para que a la brevedad se convoque a elecciones, y cuya respuesta recae en el Comité Ejecutivo Nacional. El Artículo 158 de los Documentos Básicos establece que el proceso de renovación de las dirigencias nacional, estatal, municipal y delegacional, en el caso del DF no debe coincidir “entre el inicio del proceso y hasta el día de la calificación del cómputo de la elección constitucional de que se trate”, año electoral que comienza aquí la primera semana de octubre.

Bajo ese marco, el CEN “acordará la prórroga correspondiente hasta el día de la calificación del cómputo de la elección de que se trate”, consecuentemente, la moneda está en el aire.