Ser jefa de familia es un reto difícil de enfrentar, pero Gwendolyne Negrete Sánchez fue más allá de la crianza de sus cinco hijos, para asumir un compromiso de desarrollo personal, que a la postre le motivó para ayudar a más mujeres como ella a través de la organización civil “Mujeres Jefas de Familia”.
“Cuando te levantas con unas monedas en la bolsa, con hijos que tienen hambre, lo primero que se viene a la cabeza es ir a robar una bolsa al mercado, en la situación de desesperanza, exclusión y marginación. Afortunadamente, logré salir adelante pese a que no había quien cuidara a los hijos y difícilmente encuentras empleo”.
En su momento yo me dediqué a vender jugos, tortas, lonches, tamales, de forma que siempre andaba con mis hijos de un lado para otro, esta situación es un esfuerzo muy grande, porque hay que estar al pendiente del sustento y al mismo tiempo del hogar.
En su momento, Gwendolyne Negrete Sánchez recibió una mano extendida para que pudiera cursar estudios universitarios, gracias a una beca que le otorgó Luis Miguel Andrea; no la desaprovechó porque ese impulso la motivó a seguirse preparando hasta titularse en una segunda licenciatura, dos especialidades, y una maestría.
Gwendolyne supo que ella también debía darles la mano a más mujeres, porque comprendió que solo con ayuda una mujer puede salir adelante, si se le ofrece educación y capacitación para que pueda luchar frente a la adversidad diaria por sacar adelante a su familia.
Las mujeres jefas de familia están expuestas a muchas críticas y señalamientos, pero desafortunadamente nadie habla de los padres que dejaron atrás sus responsabilidades, en lugar de tenderles la mano de forma desinteresada, se les juzga e incluso se les acosa porque piensan que una mujer en esa condición necesita forzosamente de un hombre, advierte la fundadora de Mujeres Jefas de Familia.
Se le preguntó: ¿Cuál sería el mejor regalo de Día de las Madres a las jefas de familia por parte de la sociedad de Aguascalientes? “Lo que necesitan es el reconocimiento real a su rol, se habla mucho, y ahora los candidatos dicen que van dar apoyos a las mujeres, pero es necesario que la gente acepte su esfuerzo, dejando de lado la posición de que si batallara ya no tendría hijos”.
Para Gwendolyne, es fundamental que haya menos prejuicios y más esfuerzos por apoyar a las jefas de familia, que solo requieren sentirse comprendidas e incentivadas para seguir adelante, con mejora de autoestima y la entrega de herramientas para su superación económica y personal.
Consideró que las empresas y autoridades deben ofrecer alternativas reales para que las mujeres reciban salarios suficientes para que el desarrollo de sus hijos sea pleno, de la mano con facilidades para que cuenten con horarios flexibles, sin decremento de su salario, para que puedan cumplir con el rol formativo que necesitan dar a sus hijos.
El día a día para Gwendolyne Negrete combina el estar al tanto de un niño de primaria, otro en secundaria, una hija en preparatoria, y dos de sus hijas que cursan la licenciatura, mientras se da tiempo para trabajar, y encabezar la coordinación de cursos ofrecidos por un equipo de colaboradores en colonias populares, donde se ofrece a las mujeres diferentes cursos para desarrollo personal, integración familiar, y capacitación para el trabajo.
Sin embargo, está consciente que aún hay miles de mujeres que necesitan ayuda, y ésta solo puede darse si se refuerza el trabajo comunitario, con la suma de esfuerzos entre vecinas que tienen la misma dicha de ser madres y sacar adelante a su familia.