Por: José Carlos Romo Romo

Estimado lector, el pasado miércoles, el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) en conjunto con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) presentaron el estudio realizado por la extraordinaria académica y editorialista María Amparo Casar, titulado “México: Anatomía de la Corrupción”.

Con este trabajo, se busca poner en la inteligencia de la opinión pública una serie de datos duros que permiten medir eficazmente el cáncer de la corrupción en nuestro país, tanto desde la óptica de la percepción ciudadana (en México y en el resto del mundo) como la de los costos económicos, sociales y políticos que le representa esta práctica a nuestro crecimiento, en el plano personal, familiar y como país. Asimismo, pretende articular un grupo de reflexiones que tienden a identificar el rol que juega el gobierno, las empresas y los ciudadanos en este tema, así como algunos planteamientos acerca de posibles esfuerzos para combatir la corrupción y la impunidad, así como la instauración de una auténtica cultura de la legalidad en México.

Al ser una temática de superlativa importancia para el desarrollo de nuestro país, me gustaría compartir con Usted algunos aspectos relevantes del documento previamente citado:

  • Según Transparencia Internacional (2014), México obtuvo una calificación de 35 puntos de 100 posibles en materia de corrupción y el lugar número 103 de 175 países evaluados, cayendo 31 posiciones de 2008 a la fecha.
  • Dichos datos coinciden con los del Banco Mundial, al reprobar a México con una calificación de 39 sobre 100 en sus indicadores de control de la corrupción y colocarlo en el lugar 127 en el escalafón mundial.
  • Según Transparencia Internacional (2013), el 93% de los mexicanos consideran que la corrupción es un problema para el país, de los cuales el 79% piensan que es un problema serio.
  • Según el INEGI (2013), el 88% de los mexicanos opinan que la corrupción es frecuente o muy frecuente, ocupando este rubro el lugar número 3 entre los principales problemas del país, sólo por debajo de la inseguridad y el desempleo y por encima de la pobreza.
  • Según el mismo INEGI (2013), las Entidades Federativas con mayor frecuencia de la corrupción, según la percepción ciudadana, son el Distrito Federal, Jalisco y Michoacán, mientras que las de menor frecuencia son Querétaro, Yucatán y Aguascalientes. Enhorabuena por nuestro Estado, que sigue recolectando medallas no sólo por su desarrollo económico, sino también por su desempeño gubernamental.
  • Según Transparencia Internacional (2013), las instituciones públicas más corruptas en México son los partidos políticos (91% de las menciones), la policía (90%), el Poder Legislativo (83%) y el Poder Judicial (80%). Muy por debajo de ellas, se encuentra el Ejército con tan sólo el 42% de las opiniones.
  • Según el corporativo internacional KPMG (2008), 44% de las empresas en México realizaron pagos extraoficiales a funcionarios públicos, es decir, fueron partícipes de la corrupción.
  • Según el INEGI (2013), la frecuencia de la corrupción (frecuente o muy frecuente) entre familiares es del 17%, entre vecinos del 19%, entre compañeros de trabajo del 26%, en las instituciones religiosas del 30%, en los medios de comunicación del 62% y entre empresarios del 64%.
  • Según la SEGOB (2012), el 73% de los mexicanos afirman que los gobernantes de nuestro país no cumplen con la Ley, mientras que el 33% opinan que las Leyes de México se usan para defender los intereses de la gente con poder, lo cual denota una baja cultura de la legalidad en nuestro país, desde la óptima de propio ciudadano.
  • Según el INE y el Colegio de México (2014), el 39% de las víctimas de delitos presentan su denuncia ante las autoridades competentes, mientras que el otro 61% no lo hace, principalmente porque no sirve de nada (63%) o porque hay falta de confianza en las autoridades (52%).
  • Según el Foro Económico Mundial, los costos de la corrupción en México representan el 2% del PIB nacional, según la revista FORBES, el Banco Mundial y el Banco de México equivale al 9%, y según el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) al 10%.
  • Según la empresa encuestadora Parametría (2014), el 43% de los mexicanos piensan que la Comisión Nacional Anticorrupción ayudará poco a combatir la corrupción en nuestro país.
  • Según la Auditoría Superior de la Federación (ASF), sólo el 2% de los delitos de corrupción son castigados en México y siempre los cometidos por mandos inferiores, de las 444 denuncias presentadas por la ASF de 1998 al 2012, sólo 7 fueron consignadas ante un juez, es decir, tan sólo el 1.5%.

Si Usted desea conocer, de manera completa, este excelente análisis de la Doctora María Amparo Casar, lo puede consultar en las páginas web del CIDE y/o del IMCO, accediendo a través de las siguientes ligas:

http://www.cide.edu/mexico-anatomia-de-la-corrupcion-maria-amparo-casar/

México: Anatomía de la Corrupción

Como es costumbre, agradezco el favor de su lectura y atención. Lo espero, una vez más, el próximo sábado.

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