Noé García Gómez

Nuevamente el tema del cultivo de semillas genéticamente modificadas surge, esta semana un juzgado levantó la prohibición que existía desde 2013 para la investigación y siembra en México de maíz genéticamente modificado, la argumentación para el fin de la veda es que quienes se oponen a los transgénicos simplemente no pudieron demostrar que causen algún tipo de daño.

La polémica sobre el maíz transgénicamente modificado son por dos razones principalmente: 1.- el impacto que tiene en el medio ambiente ya que el maíz transgénico fue manipulado para producir un insecticida que ataca al gusano barrenador europeo, pero también perjudica a otros insectos que ayudan a controlar plagas, por ejemplo mata a la mariposa monarca. Esta toxina se acumula en los suelos de cultivo y por lo mismo podría afectar su fertilidad a largo plazo, además de atacar a otros cultivos del área y afecta la producción de otras cosechas incluso la producción de miel; 2.- la afectación a la salud del ser humano. La industria biotecnológica se ha negado a hacer pública la información vital que demuestra los problemas para la salud humana por el consumo de alimentos transgénicos, que afectan principalmente al hígado y al riñón; Científicos han revelado que Monsanto omitió reportar efectos negativos serios, como los signos de toxicidad en los órganos internos de las ratas.

Pero yo no soy ni bioquímico, ni experto en el tema por ello me permitiré transcribir diversas citas de especialistas del tema.

Antonio Turrent Fernández, especialista en ciencias del suelo del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias “las cantidades de maíz que comen un austriaco o un francés no son para preocupar, pero los mexicanos, que desayunamos, comemos y cenamos maíz, sobre todo en los grupos más pobres, el riesgo es muy diferente. Existe información probada en animales de laboratorio que muestran que el consumo de transgénicos causa efectos crónicos subclínicos, como anormalidades en el hígado y riñones, padecimientos que luego se pasan a las crías, con daños más severos.”

Ignacia Chapela, profesor asistente del Departamento de Ciencias de Ecosistemas de la Universidad de Berkeley, dijo que “el tema más importante en México es la contaminación… y nuestros trabajos demuestran que no se tiene control, que hay una contaminación muy amplia imposible de prevenir: que el viento, los pájaros y las mariposas mueven polen de un lado a otro y los genes transgénicos se mueven con el polen”.

David Barboza, articulista del New York Times dijo, “Monsanto y Pioneer Hi-Bred, están coludidas para fijar y aumentar los precios de semillas genéticamente modificadas; una vez que introduces la semilla a la tierra, se contamina y esa semilla será la única que podrá producir, es ahí cuando se aumenta el precio”.

Percy Scgmeiser, Agricultor Canadiense demandado por Monsanto señaló: “Así, de un día para otro, cualquier agricultor en México podría perder los derechos sobre su cultivo. En mi caso el juez dijo que le debía a Monsanto cualquier ganancia que hubiera obtenido de la cosecha de ese año, y se nos prohibió utilizar las semillas el siguiente año”, “no importa cómo se mueva el gen de Monsanto a cualquier organismo vivo, ese organismo vivo se convierte en su propiedad” y continúa explicando el contrato que se firma con los agricultures para utilizar las semillas transgénicas: “No se puede utilizar semillas propias, se tiene que comprar las semillas transgénicas año con año; solo puede utilizar químicos (fertilizantes, plaguicidas, etc.) de dicha empresa, se establece una cláusula de confidencialidad que prohíbe al agricultor hablar con medios de comunicación sobre el cultivo y que se comprometa a no demandar legalmente a la compañía que proporciona la semilla, bajo ningún motivo”.

Refugio Ortega Ramírez, Maestro en Ciencias con especialidad en Almacenamiento y Conservación de Granos, señaló: “Con respecto al medio ambiente representan riesgos porque son productos completamente nuevos en la naturaleza, que no han pasado por la prueba natural de la evolución y porque son resultado de una técnica reciente, con repercusiones en surgimiento de nuevas plagas, creación de resistencia de bacterias a los antibióticos”.

Estos son algunos testimonios de especialistas; lo preocupante en Aguascalientes es la ligereza con la que se aborda el tema por parte de líderes de agricultores y la falta de información por parte de las autoridades gubernamentales.

Por supuesto la resolución no es la última instancia, ahora viene la etapa de apelaciones; lo preocupante es la tentación de la Secretaría de Agricultura y la Semarnat que podrían comenzar a dar autorizaciones sin importar las consecuencias ambientales y de salud.

Concretito:

Se dieron las conclusiones de la investigación de conflicto de intereses del Presidente, lo podemos sintetizar en: “Sr. Presidente le informo que en la investigación que me ordenó lo encuentro inocente. Atentamente. Su servidor y amigo. Virgilio Andrade”