Héctor Ocampo
Agencia Reforma

Cuando hablamos de productos que rompen segmentos tenemos que pensar en el QX (otrora FX) de Infiniti. El original crossover del segmento, con líneas propositivas, robustas y contundentes. Surgió hace ya algunos ayeres bajo la nomenclatura FX y no entregaba a sus clientes propiamente una camioneta, sino realmente la búsqueda de algo a medio camino entre un sedán grande deportivo con el look de un SUV, el cual tanta aceptación ha tenido en las últimas décadas.

A detalle
El diseño es cautivador; no es un vehículo que pasará desapercibido por las calles. La versión S, además, apuesta por rines de 21 pulgadas en negro, un color exclusivo cuasi morado muy profundo, que le hace ver como un vehículo dispuesto a sobrevivir a un apocalipsis zombie.
Todo en sus líneas apuestan al detalle. La enorme parrilla combina muy bien con los tonos y el enorme logo al centro se porta con orgullo. Los faros parecen no tener relación por sí mismos, pero en el conjunto lucen impecables; la trasera es de lo más deportiva. Exquisito en su diseño.
Lo que por fuera impone, por dentro se percibe ya algo veterano, sobre todo si consideramos las últimas tendencias de habitabilidad en los segmentos premium. Habrá quien considere que hay demasiados botones, pues cada apartado (navegador, aire acondicionado o equipo de sonido) tiene sus propio panel de controles, cuando hay modelos de corte premium o incluso de segmentos inferiores que controlan todo mediante un comando central o pantallas táctiles. Incluso en el Q50 vemos una evolución en este sentido y se entiende, es un modelo recientemente lanzado. QX se mantiene vigente de otra época de la marca, sin embargo ello no le resta calidad y presencia. Es, finalmente, el toque personal de la firma.
Mención aparte tienen los materiales y ensamble. De muy buena calidad y para esta versión S suma detalles de corte sport, como unos acentos morados en costuras interiores o las paletas de cambio en la columna del volante. Estas últimas sería ideal que giraran junto con el mismo y no fueran fijas.
La habitabilidad es suficiente para cinco adultos, con sistemas de anclaje para sillas infantiles, pero se percibe apretada. No sobra el espacio e incluso entrar al habitáculo requiere doblar más el cuerpo, como cuando se ingresa a un buen deportivo. Eso se agradece y deja claro el vehículo al que accedemos. Aun así, la posición de manejo es alta y dominante que permite medirle, además, al prominente cofre. Mucho más grande que en cualquier otro SUV.
La visibilidad aparece un poco sacrificada por el diseño y no le vendría nada mal agregar equipamiento como alerta de punto de ciego para cambio de carril, un control cruiser adaptativo, poder controlar más funciones del auto desde los controles del volante o una pantalla táctil con un menú o interfase más actual. Se queda un poco corta en ese tenor y más si vemos a sus rivales más directos, como los BMW X6 y Mercedes Benz GLE Coupé, aunque éstos se encuentran recientemente renovados, con la carga tecnológica de última generación y son hasta 250 mil pesos más caros. Seguramente la próxima generación de esta QX70 actualizará estos detalles.

La cereza
Pero donde su mayor valor está en el desempeño. Se agradece que todavía algunas marcas apuesten por lo “tradicional” y lo entrecomillamos porque las nuevas tendencias de downsizing y el empleo de turbos en los motores a fin de ser más eficientes, si bien consiguen un mejor desempeño y consumo de combustible, el empleo de un propulsor V6 de corte robusto con 3.7 litros y la nada despreciable cifra de 327 caballos que vienen acompañados de un sonido grave, respondón, se agradece en un vehículo con esta propositiva imagen.
Dinámicamente ofrece un conjunto muy sólido, innegable con ese tamaño de rines y neumáticos y además la tracción integral. Es como un tren. La caja, de siete cambios, es rápida y permite gozar el sonido del motor hasta la zona de corte sin quejarse. En términos prácticos es contundente, no explosiva, pero sí contundente. De hecho, la suspensión es más bien firme, no cómoda para quien busque una camioneta, es más para quien busque un enorme musculoso para rodar aprisa en caminos muy revirados. Porque responde y bien.