El cuerpo y la sangre de Cristo fueron otorgadas por primera vez a Luis Diego García Cortez.
La ceremonia sacramental se llevó a cabo en el templo de Nuestra Señora del Refugio donde el ministro de la Iglesia felicitó a Luis Diego por haber culminado exitosamente su preparación en el catecismo y ser merecedor de la primera comunión.
Asimismo, se dirigió a los papás y padrinos para invitarlos a ser para Luis Diego, ejemplo de fe, amor y esperanza en Cristo, además de guiarlo por el buen camino, por medio de sus sabios consejos.
Sin duda, el momento más significativo fue cuando Luis Diego se postró frente a la imagen del Creador para recibir el vino y la hostia sacramental, al mismo tiempo que elevó sus oraciones para dar gracia a Dios por los favores recibidos.
Después de la ceremonia, la familia García Cortez, ofreció agradable festejo en el salón Quinta Galerías donde prevaleció emotiva convivencia familiar.