En esta temporada, el que no se cuida en su alimentación y no ha padecido de problemas gastrointestinales, es porque ha desarrollado anticuerpos, pero no deja de ser un peligro comer en la calle y no cuidar las debidas medidas higiénicas, advirtió el gastroenterólogo David Reynoso Talamantes.
Resaltó que en este tiempo, en que empiezan a registrarse temperaturas más altas, es más difícil la conservación de los alimentos en forma general, por lo que es común que se presenten problemas de gastroenteritis, o inflamaciones del tubo digestivo, principalmente por desarrollo de bacterias o toxinas que entran al organismo con los alimentos que tienen un defecto en la conservación o en el manejo.
Subrayó que todos estamos en la posibilidad de infectarnos, pero va muy de la mano con la educación de la población, y con los hábitos con los que se conducen a la hora de su alimentación; debido a su sentido cultural, hay personas que rechazan a toda costa el comer alimentos que no estén bien preparados o bien manejados; son muy cuidadosos en seleccionar dónde comen y por lo tanto están menos propensos a enfermarse del estómago; en cambio hay otro porcentaje de la población, que es descuidado en su forma de ser, que constantemente comen en los puestos de la esquina; a ellos lo que los protege son las defensas y la parte autoinmune que van desarrollando resistencias naturales contra eso.
Pero también con este desorden alimenticio vienen los problemas de sobrepeso y la obesidad, que son una falla de resistencia del organismo, y se deriva principalmente de una alimentación inadecuada; a excepción de quienes tienen problemas metabólicos como una falla en el funcionamiento de la tiroides.
Recalcó que una obesidad por comer alimentos que no son los adecuados, con exceso de carbohidratos y grasas, merma mucho las condiciones de salud de las personas.