Por: Jesús Alejandro Aizpuru Zacarías

En un mundo nihilistaEl 2016 nos depara una elección extraordinaria en el estado de Colima, además de una docena de ordinarias donde se disputarán, entre otras cosas, la gubernatura de Aguascalientes.

Los ciudadanos cada día estamos más hartos de la forma de conducirse de la clase política; escándalos de corrupción, ineptitud, prepotencia, entre otras cosas, son el pan de cada día. En su momento, creíamos que estas prácticas eran propias de un solo partido, sin embargo, con la alternancia nos dimos cuenta que eso era solo un mito.

El PAN al llegar al poder prometió que arreglaría los problemas del país en solo “quince minutos”, y que la corrupción y los corruptos se acabarían para siempre, la realidad fue muy distinta, su gobierno se caracterizó por la opacidad, por la corrupción y por la ineptitud (¿no se que sea peor? un gobierno corrupto o un gobierno inepto e incompetente).

Por su parte, los gobiernos de izquierda, representados en su mayoría por el PRD y sus aliados, han dado muestra no solo de la incapacidad para gobernar, sino de sus amplios vínculos con el crimen organizado.

Ahora bien, si los tres principales partidos políticos del país nos han demostrado que dentro de sus filas existen personajes corruptos, nefastos e incompetentes ¿cómo buscar una mejor opción o una solución?. Algunos dirían que con la entrada de los candidatos independientes se abría una nueva opción para la ciudadanía; sin embargo, a pesar de que estoy convencido que esto implica un avance en la democracia, también estoy convencido que ellos no son el hilo negro y que en la mayoría de las veces salvo contadas excepciones (Pedro Kumamoto un verdadero candidato ciudadano) son parte de esa política añeja de la que reniegan.

El mejor ejemplo de que los candidatos independientes son, en su gran mayoría demagogos empedernidos, lo tenemos con Jaime Rodríguez Calderón mejor conocido como “El Bronco“. Durante su campaña se dedicó a denostar a todos sus oponentes y al gobierno en turno; prometió encarcelar a los corruptos, eliminar la tenencia, transporte público gratuito para jóvenes y adultos mayores, más y mejores servicios de salud entre otras cosas; en este poco tiempo al frente del gobierno de Nuevo León ha dado muestra de que eso fue una buena estrategia de campaña pero no una buena estrategia de gobierno, y por ello, ahora ha empezado a incumplir con sus propuestas, ya lo dice el adagio popular “Prometer no empobrece, cumplir es lo que aniquila”.

Como podemos ver, no podemos satanizar a los partidos, ni tampoco convertir en mártires de la democracia a todos aquellos que buscan un espacio dentro del juego de la política por vías alternas; en este sentido, creo que es necesario que los partidos políticos sean capaces de postular a personajes con trayectoria probada, que sean honestos, capaces y trabajadores, que sí que los hay; y como ciudadanos debemos ser conscientes para analizar las diferentes propuestas, responsables para saber discernir de aquellos que bajo la falsa imagen de independientes y a través de la demagogia buscan el poder por el poder.

Sin duda, el reto más grande será para la ciudadanía, ya que somos nosotros quienes debemos elegir de forma responsable a aquella o aquel que durante seis años llevará el timón de nuestro estado.

Como es costumbre, agradezco el favor de su lectura, los espero una vez más, la próxima semana y les deseo lo mejor para este año 2016 que apenas comienza.