Por FRANCISCO VARGAS M.

Cuando las cosas no vienen por derecho es imposible obtener el resultado que uno espera. Esto viene como anillo al dedo por lo ocurrido ayer en la Plaza San Marcos, en lo que fue la encerrona del joven aguascalentense Leo Valadez, quien a pesar de cortar una oreja, no tuvo la tarde triunfal que tanto él como muchos deseábamos, pero como dicen: “Uno propone y Dios dispone”; lo que sí hay que señalar que por voluntad y disposición no quedó por parte de Leo quien tuvo la gesta de enfrentarse y torear siete novillos de buena presencia, pero de juego y comportamiento diferente.
En esta ocasión no platicamos con los protagonistas ya que el único en serlo fue el propio Leo Valadez, quien una vez que escuchó los tres avisos y vio como regresaba a los corrales el de regalo, con enorme tristeza abandonó la plaza; sin embargo antes de hacerlo, como una muestra de agradecimiento a este diario dijo:
“Di mi mayor esfuerzo e intenté todo lo mejor que puede hacer las cosas en el ruedo, por mí no ha quedado”.
Ánimo Leo, esto es tan sólo una batalla más no has perdido la guerra, seguro que regresarás en tu próxima actuación al sendero del triunfo; estás en el proceso de aprendizaje, dando pasos importantes y la cara en Europa por nuestro México y querido Aguascalientes.