Analine Cedillo
Agencia Reforma

HUATULCO, Oaxaca.- Ya sea navegar a bordo de un yate por alguna de las nueves bahías que conforman el Parque Nacional Huatulco o saborear ricos frutos del mar mientras se disfruta de un atardecer… este idílico destino oaxaqueño es capaz de seducir a todos los miembros de una familia viajera.

Un destino en 5 tomas: Huatulco
Este privilegiado destino mexicano ofrece al viajero espectaculares paisajes, la suave arena de playas vírgenes, resorts de lujo y los encantos de un pueblito donde no te puedes perder las probaditas de mezcal y mole oaxaqueños.

LA BAHÍA BONITA. La panorámica del embarcadero de Santa María Huatulco inspira a hacerse a la mar cuando antes, para conocer algunas de las nueve bahías que integran el Parque Nacional Huatulco. Hasta este punto también llegan los cruceros con miles de turistas.

RUTA INOLVIDABLE. La mayoría de los recorridos por el parque nacional se hacen a bordo de yates o lanchas que se pueden contratar en el embarcadero o a través de turoperadores; usualmente estos incluyen una vuelta por el pueblo y sus tiendas de artesanías.

DESDE EL FARO. El estruendo que hacen las olas al reventar contra el risco donde está el famoso faro resulta relajante. La majestuosidad del azul del mar en contraste con la vegetación exuberante del parque parece abarcar hasta donde alcanza la vista.

¡AL AGUA! Practicar snorkel es una de las actividades favoritas en Huatulco, especialmente en la Bahía de San Agustín o en la Bahía Chacahua. Durante la temporada invernal no es raro encontrar en el mar tortugas marinas o avistar ballenas jorobadas que llegan al Pacífico mexicano buscando la calidez de sus aguas.

DE LUJO. Además de las playas semidesiertas de las bahías, donde se pueden comer mariscos frescos, en los hoteles de la zona también hay alternativas llenas de privacidad y alta gastronomía, entre ellas el Secrets Huatulco.