RÍO DE JANEIRO, Brasil.- Los puños de Misael Rodríguez ya habían entrado a la historia olímpica de Río 2016, pero el mexicano quería que fueran de otro metal y no de bronce.
El pelador de la categoría de los 75 kilos se fajó como los grandes en la pelea que definiría si se quedaba con el podio de tercer lugar que ya tenía asegurado o dejaba en el camino al uzbeko Bektemir Melikuziev en su camino al oro.
Intercambios de golpes que propiciaron algunos cabezazos de ambos bandos, con sus respectivas llamadas de atención del réferi, hicieron vibrar el Pabellón 6 del Complejo Riocentro donde banderas de México con la leyenda Chihuahua hacían sentir a Misael en casa.
El uzbeko conectó unos pocos más y eso fue lo que marcó la diferencia para que Misael perdiera por decisión unánime.
Sólo un juez, el colombiano Armando Carbonell, le concedió el asalto al mexicano, el segundo con un cartón de 10. El resto le otorgó nueve en todo el combate, mientras que al uzbeko le dieron las máximas puntuaciones.
Rodríguez llegó más allá de lo que se esperaba de él teniendo sólo tres peleas en su aventura olímpica, pues tuvo un oponente menos por dopaje, el irlandés Michael O’Reilly en la segunda ronda.
Desde el martes estaba cantado el bronce que ayer simplemente se confirmó para ahora sí ser oficialmente la única medalla que ha cosechado México en los Juegos Olímpicos brasileños que terminan el domingo. (Adrián Basilio/Agencia Reforma)