Lo que más preocupa a la gente es la inseguridad y el desempleo

A la gente la sigue preocupando la inseguridad, el desempleo y la corrupción. En Aguascalientes fueron víctimas de la corrupción 8,302 personas por 100 mil habitantes, de acuerdo a la última Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG), en su edición 2015.

Las personas de 18 años y más que tuvieron contacto con algún servidor público, fueron 474, 800, de las cuales tuvieron una experiencia de corrupción 95,843, es decir, que la tasa de incidencia de corrupción es del 20%.

El estado con mayor índice de corrupción es Baja California Sur, y la de menor, Colima, en servicios públicos.

En cuanto a la percepción sobre los problemas más importantes, en el 70% de los encuestados fue la inseguridad y la delincuencia; el 51%, el desempleo; el 48.5%, la corrupción, el 30.3% fue la pobreza, el 30.8% al mal desempeño del gobierno.

El propósito de esta encuesta es dar a conocer a la sociedad en general la información obtenida sobre la evaluación de la población que otorga a los trámites, pagos, servicios públicos y otros contactos con autoridades, de acuerdo con su experiencia y así aportar elementos que ayuden a la toma de decisiones de política pública en materia de calidad en los tres niveles de gobierno.

Además, obtener información que permita generar estimaciones con representatividad a nivel nacional y estatal sobre las experiencias, percepciones y evaluación, de la población de 18 años y más en ciudades de 100 mil habitantes y más, sobre los trámites, pagos, solicitudes de servicios públicos y otros contactos con autoridades, así como los servicios que proporcionaron los diferentes ámbitos de gobierno.

Adicionalmente se busca generar estimaciones sobre la prevalencia de actos de corrupción y la incidencia de los mismos en la realización de trámites, pagos, solicitudes de servicios públicos y otro tipo de contacto con las autoridades, con el fin de ofrecer elementos para la toma de decisiones de política pública en estas materias.

Asimismo, para medir la satisfacción de los usuarios de servicios públicos básicos; la percepción sobre la situación de la corrupción, generar estimaciones sobre el número de víctimas; generar estimaciones sobre el grado de interacción de la población con las autoridades gubernamentales, a través de medios electrónicos, etc.