Isabella González y Claudia Salazar
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 11-Ago.- Diputados opositores cuestionaron ayer al Secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, por la postura del Gobierno de ceder ante los reclamos del magisterio disidente y reprimir sus manifestaciones.
Durante una reunión con la Comisión de Educación de la Cámara Baja para analizar el nuevo Modelo Educativo, legisladores panistas criticaron que las autoridades, a través de la Secretaría de Gobernación, hayan cedido a peticiones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Diputados de Morena, Movimiento Ciudadano y el PRD señalaron que el Gobierno ha reprimido a la disidencia magisterial.
“La ley no se negocia ni se sujeta a chantajes, la actitud complaciente de Gobierno federal ha dañado el Estado de derecho”, reprobó Marko Cortés, coordinador de Acción Nacional en la Cámara de Diputados.
Reclamó que el Gobierno no haya podido resolver el conflicto, las marchas y, sobre todo, los bloqueos en algunas entidades del país.
El coordinador del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez, dijo que aunque el Gobierno federal habla de consenso en sus discursos, el problema de la Reforma Educativa es la exclusión.
“El que ha puesto un tono electorero a la discusión de la Reforma Educativa ha sido el Secretario de Educación Pública y el primero que ofreció en charola de plata las cabezas de los maestros que no quisieran estar evaluados fue el Secretario”, manifestó.
Criticó también la contradicción que existe entre la SEP, que no atendió a la CNTE y la Segob, que sí recibió a la disidencia.