Llora de alegría

CDMX.- Hasta las lágrimas llegó Angélica Vale ayer con las sorpresas que le dieron los integrantes de la obra de «Mentiras» en el Centro Teatral Manolo Fábregas.
Con una serie de intervenciones de amigos y familiares, sin alterar la obra, hicieron la tarde de la actriz sensacional, donde no sólo actuó, sino que experimentó varios sentimientos durante las dos horas y media que dura el musical.
“Ahora sí me hicieron llorar. Gracias, las amo profundamente (a sus invitadas). Gracias a «Mentiras» y al público que sigue haciendo de esta obra una realidad, que siempre vienen, que no les fallan a los actores”.
La primera sorpresa fue una placa de «Mentiras»: El Musical que recibió al iniciar el espectáculo por parte de Dalilah Polanco, en nombre de toda la producción.
Durante el primer acto, las sorpresas continuaban, ya que su esposo Otto Padrón se caracterizó de Emmanuel, el personaje infiel, por lo que pisó por unos instantes el mismo escenario que la comediante.
Le tocó el turno a su mamá, Angélica María, quien sorprendió a la audiencia con una estrofa de la canción “Una copa de champagne”. (Froylan Escobar /Agencia Reforma)