Llevarán a través de Cáritas conocimiento especializado en el área científica, a niños de comunidades apartadas o que no tienen el acceso a este tipo de información; a través de talleres lúdicos, se realizará esta dinámica, indicó el ingeniero bioquímico, Zurisadai Muñoz González, quien será el responsable de dichas acciones.
“Se trata de aportar lo que uno puede como profesionista, desde su área de conocimiento; en mi caso es en químico-biológica, por lo estaré apoyando a Cáritas en proyectos educativos, de aspecto ambiental, en salud, divulgación de la ciencia; la finalidad es llevar conocimientos que son de ciertos sectores muy especializados de profesionistas, a una población más general, para que se beneficie”, precisó.
Se plantea iniciar con el ciclo escolar en curso, para que los educandos aprovechen la mayor parte del conocimiento, en conjunto con lo que la educación por Ley, les puede ofrecer; por lo cual se realizarán estos talleres, que permitan otorgar mayor conocimiento y las herramientas necesarias para que los pequeños de escasos recursos tengan mayores oportunidades laborales y productivas en un futuro.
“En la Ciudad de México se está llevando a cabo un programa de ciencia, que se llama PAUTA, Programa Adopte a un Talento; es un programa de educación científica para niños de escasos recursos; tienen sede en Chiapas, en la periferia de la misma Ciudad de México; pero específicamente en Chiapas me llamó la atención por que es para niñas indígenas; es complementario a la escuela. Los apoyan; paralelamente les forman en habilidades científicas, porque eso se critica mucho del sistema educativo, que se trata de memorizar conocimientos, pero no desarrollar habilidades, lo cual es fundamental para la vida; algo así se podría replicar aquí”, enfatizó.
Muñoz González dijo que estarán enfocados a potenciar las habilidades de los pequeños no sólo en el área científica, también en el aspecto deportivo, artístico, y sobre todo en el área de bioquímica, que es su especialidad.
“Las habilidades científicas son para toda la población, no nada más para los investigadores; el razonamiento crítico, el cuestionarse, buscar soluciones y respuestas a problemas; ese tipo de habilidades se puede desarrollar desde los niños, además de que les sirve para su vida diaria, algunos realmente se llegan a convertir en científicos”, explicó.