Productores y comerciantes de perecederos han detectado que no todos los pedigüeños de alimentos maduros, pero aptos para su consumo, realmente los necesitan, sino que hay incluso quienes los destinan para sus propios changarros, señaló Luis Miguel Rentería Arias.
No obstante, el alimento se entrega, pues “es mucha la gente que sigue acudiendo a bodegas o mercados de abasto a solicitarlo, incluso hay comerciantes que colocan una reja en paso y quienes caminan por ahí pueden tomarlo”, agregó el vicepresidente de la Zona Centro de la Confederación Nacional de Agrupaciones de Comerciantes de Centros de Abasto.
En ese sentido, comentó que el Banco de Alimentos de Cáritas Diocesana, al que se apoya en su labor asistencial con alimentos en buen estado, desarrolla un proyecto en San Francisco de los Romo con la finalidad de convertirse en un centro regional.
Esto porque cuando hay oportunidad ante una cosecha muy barata, agricultores suelen regalar alimento fresco y en perfecto estado a gente que lo necesita para su alimentación.
Entonces, en el banco están organizándose cada vez mejor para que el acopio que comúnmente hacen en centros comerciales y centrales de abasto de perecedero maduro, se extienda ahora al campo con la ventaja de que son alimentos recién cultivados.
En ese sentido, Rentería Arias dijo que no se le niega a nadie algo de alimento, sin embargo, es un hecho que hay personas que evidentemente necesitan el apoyo, y hay otros tantos que lo pepenan o recogen para surtir sus propios negocios, y como es producto que ya está muy maduro, es mejor que vaya a donde haga provecho a que se tire.
Hay familias en las que por generaciones se ha practicado eso aunque ya ni les haga falta, indicó, al tiempo de comentar que el Banco de Alimentos prefiere distinguir y dirigir el apoyo a gente que demuestra que lo necesita para su sustento.
“De hecho, el mayor porcentaje de alimentos va para las diferentes organizaciones y cada vez menos se entrega a personas que en lo individual lo solicitan, porque en muchas es evidente que no lo necesitan, sino que lo hacen por negocio propio”, concluyó.