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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 19-Sep .- Dos sacerdotes de Poza Rica, Veracruz, fueron ejecutados y sus restos abandonados a unos metros de una carretera que une a este Municipio con Papantla.
La noche del domingo, los párrocos Alejo Nabor Jiménez, de 50 años, y José Alfredo Suárez de la Cruz, de 40, fueron sacados de la iglesia Nuestra Señora de Fátima por un grupo armado.
Los cuerpos de los curas fueron encontrados ayer maniatados y presentaban varios impactos de bala.
Las ejecuciones se registraron un día después del arribo de fuerzas federales a Poza Rica, en respuesta al aumento de los delitos en la zona norte de Veracruz.
De acuerdo con testimonios, los sacerdotes asesinados y el Obispo de Papantla, José Trinidad Zapata — responsable de la región–, habían expresado a las autoridades la necesidad de reforzar la seguridad.
En los tres últimos meses, autoridades federales han recibido al menos 470 denuncias anónimas de gente armada en la zona, donde grupos criminales se disputan el territorio.
A nombre de la Conferencia del Episcopado Mexicano, el Cardenal Francisco Robles hizo pública su indignación por los homicidios, exigió su esclarecimiento y la aplicación de la justicia.
Con información de Carlos Marí y Arcelia Maya