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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 24-Abr.- En busca de sustancias químicas peligrosas en el ambiente, activistas de Greenpeace toman muestras de agua y suelo en Coatzacoalcos, donde el miércoles pasado se registró una explosión en el complejo petroquímico Pajaritos.
En un comunicado, la organización ambientalista informó que las muestras fueron tomadas en cuatro puntos, dos de ellos río abajo de la planta Pajaritos, y los otros dos río arriba.
“Cada muestra se tomó siguiendo estrictos protocolos de bioseguridad y de acuerdo a estándares científicos”, explicó Miguel Rivas,  coordinador del muestreo.
Greenpeace indicó que las tomas serán enviadas para su análisis a un laboratorio independiente, y que una vez que se tengan los resultados, se darán a conocer a la población y a las autoridades responsables a fin de que se tomen las medidas necesarias.
“Consideramos que ha habido opacidad en el manejo de la información referente a este siniestro. Hasta ahora no sabemos con exactitud el número de muertos, en qué zona de la planta petroquímica se generó la explosión, qué otros químicos había en las instalaciones en ese momento y tampoco sabemos cómo se ha manejado la emergencia ambiental a fin de controlar los posibles impactos al entorno y a la gente”, señaló Rivas.
Además, la organización lanzó una petición en línea dirigida a los directores generales de Mexichem y de Pemwez, Antonio Carrillo Rule y José Antonio González Anaya respectivamente, en demanda de transparencia en la información.
Piden, entre otras cosas, datos reales sobre las causas y los efectos de la explosión, estudios de la persistencia de tóxicos en suelo, agua, y en las personas que atendieron el accidente, así como indemnizaciones a la población afectada.