El programa Escuela para Padres debe resurgir como escenario en el que jefes de familia sean dotados de elementos para conducir a sus hijos y darles herramientas para sortear los problemas de la vida y sacarlos adelante.
Así lo señaló el catedrático universitario Guillermo Ramos Kuri al señalar que hace años que permea en la sociedad la falta de sentido de la vida y de objetivos, así como la educación sin esquema de valores que, tradicionales o no, se requieren para tener rumbo.
En entrevista, dijo que ir por la vida sólo viendo “a ver qué pasa” puede conducir a ver en el suicidio una puerta fácil para salir de situaciones incómodas en las que no se quiere permanecer, y que pueden ser de cualquier naturaleza.
El también investigador de la Universidad Panamericana, expuso que la familia es la que primordialmente debe dar las bases para el desarrollo personal, el crecimiento individual y la práctica de valores y virtudes.
Son herramientas que permiten afrontar todas las situaciones y sacarlas adelante sin encontrar en el suicidio una solución, sino respetando su vida y en ella encontrar la manera de resolver cualquier situación.
Sin embargo, reconoció, los padres a su vez también requieren preparación y orientación para reconocer los valores y desarrollarlos en la casa, como es la autoridad y el respeto, y no enviar a la calle a los hijos despojados de herramientas.
El esquema de Escuela para Padres cumplía esa parte y de alguna manera debería retomarse ante un escenario en el que el suicidio se ha agudizado; un fenómeno que si bien es multifactorial, también nos dice que las personas no saben qué hacer para salir adelante situaciones que les están siendo adversas.
Ramos Kuri recordó que entre las principales causas del suicidio destacan falta de sentido de la vida, carencia de objetivos, depresión, falta de trabajo, agobio por compromisos, grandes desilusiones, frustraciones y hasta copia de modelos, como los que en algunos casos se han detectado surgidos de programas de televisión o en redes.