Manuel Tejeda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 28-Sep .- Consignas directas contra Enrique Peña Nieto y Donald Trump enmarcaron anoche el show que Roger Waters brindó, con los éxitos de Pink Floyd, en un Foro Sol abarrotado.
“Renuncia ya”, fue el mensaje que, en alusión a la campaña viral #RenunciaYa, contra el Presidente de México, apareció en la pantalla gigante del recinto al ritmo de “Mother”.
“La última vez que toqué en el Foro Sol conocí a familias de jóvenes desaparecidos. Sus lágrimas se hicieron mías. Señor Presidente, más de 28 mil hombres, niños y niñas, han desaparecido durante su mandato. ¿Dónde están?”
“Recuerde que toda vida humana es sagrada, no sólo la de sus amigos. Señor Presidente, la gente está lista para un nuevo comienzo. Es hora de derribar el muro de privilegios que divide a los ricos de los pobres. Sus políticas han fallado. Escuche a su gente. Los ojos del mundo lo están observando”, leyó Waters de una carta, en español, y la gente abucheó al Mandatario.
Y poco antes, cuando interpretaba el disco Animals, gráficos de Trump sobre un cerdo iluminaron “Pigs (Three Different Ones)”. Y el puerquito inflable empezó a flotar en el área general, inmortalizado por cámaras y celulares.
“Trump, eres un pendejo”, remató un discurso en la pantalla, antes de la celebrada “Another Brick in the Wall Part II”.
Todo empezó cuando a medio show entregó “Fearless”, tema que incluye un extracto del himno del Liverpool FC, “You’ll Never Walk Alone”, y Waters dijo en español: “Bienvenidos, mis amigos”. En inglés, continuó: “No queremos ese pinche muro que te separe de tu hermano, madre y todos nosotros”.
Al fondo se intercalaban imágenes de la bandera de Palestina y manos estrechándose.
El rockero inglés daba un espectáculo en el cual se pasaba de la emoción a la tristeza en unos instantes. Nadie pudo quedar indiferente ante su discurso, contextualizado con hits de la banda que lideró en los 70. A las 21:30 horas, las luces del Foro Sol apuntaron a la enorme pantalla que cubría el escenario. En ella se dibujó un recorrido por el paisaje lunar, que luego se transformó en un viaje sideral. Cuando la secuencia aterrizó en un planeta, la antesala del show concluyó con el ídolo ya en escena.
“Breathe in the Air”, de The Dark Side of the Moon, abrió el repertorio y, con ella, de par en par las puertas de la percepción de los 58 mil asistentes, cifra según organizadores.
“Y ahora vamos a viajar a 1968”, dijo como primer saludo. “One of These Days” lució en esa grieta del espacio-tiempo que el músico, de 73 años, acarreó al presente.
El concierto también incluyó las aplaudidas “Time”, “Money”, “Us and Them” y “Comfortably Numb”. A los más incondicionales no les hizo falta estupefaciente alguno para elevar los sentidos: la sicodelia en cada nota era más que suficiente.