Le pesan las curvas

Alejandra Orozco se somete a un bypass gástrico

CIUDAD DE MÉXICO.- “Nunca me había preocupado ser una chica ‘curvilínea’ hasta que empezó a mermar mi salud”, confiesa Alejandra Orozco, quien ayer se sometió a un bypass gástrico.
“Siempre me sentí bien orgullosa de mis curvas, nunca me han estorbado, pero creo que en temas de salud hay que poner mucho cuidado, y si puedo servir de alguna forma como motivación para que hagan algo por sus vidas, qué mejor. Lo había postergado, pero llegó un momento en que el cuerpo dijo ‘ya no puedo más'”.
Lejos de convertirse en una mujer con cinturita y delgada, la segunda finalista de “La Voz… México” 2011 decidió someterse a este tratamiento por salud, pero, sobre todo, porque desea volver a embarazarse.
“El detonante de la operación fue que mi hija, Valentina, quien tiene 4 años, me dijo ‘mamá, quiero que patines conmigo y que corras conmigo’. Eso hizo que me cayera el veinte y tomara las riendas de mi cuerpo, además de que busco darle un hermanito a mi hija, quiero volver a ser mamá”, platicó.
Orozco está nerviosa, pero más que nada emocionada, pues cree que es el momento de combatir inseguridades, pero también de ser fuerte para disfrutar la vida sin preocupaciones.
“Tenía muchas ganas de hacerlo, pero no había encontrado el momento. Tuve problemas con la rodilla, con un tobillo, me cansaba mucho en los shows y el ajetreo de los viajes cada vez era más pesado, incluso moverme”, comparte la cantante, quien será intervenida por el doctor José Antonio Castañeda.
Después de salir del quirófano, la cantante podrá ser dada de alta con una dieta a base de líquidos y ejercicio.
Ale volverá a los escenarios el 21 de junio en Venustiano Carranza, Michoacán, y el 23 en un evento en Jalisco.
Hace unas semanas, Ale Orozco lanzó Ahora Va la Mía, su nuevo disco, que corrió con la producción de Espinoza Paz, su coach en La Voz… México y quien, además, le dio seis temas de los 14 que eligieron. (Daniel Garibay/Agencia Reforma)