Le heredan fe

Emotiva ceremonia sacramental se ofreció en honor a la pequeña Dulce María Zapata Rodríguez, en el Templo de Nuestra Señora del Carmen (San Marcos).
La pequeña fue llevada por sus papás y padrinos a la pila bautismal, donde fue ungida con los aceites para después ser bañada con el agua del Río Jordán.
Momentos antes, el sacerdote oficiante invitó a los feligreses a escuchar la palabra de Dios, a través de la homilía en la que explicó las virtudes de los sacramentos, principalmente del bautismo, al señalar que éste otorgaría a Dulce María uno de los encuentros más hermosos con Jesús, acompañándola por el resto de su vida.
Dijo también, que gracias al bautizo, la bebita fue liberada del pecado original, convirtiéndose en una nueva hija de Dios, por lo que invitó a sus papás y padrinos, ser para ella, guía de fe, amor y esperanza en Cristo.
Posteriormente, los llamó a la pila bautismal donde se llevó a cabo el rito que marca dicho sacramento.
Al final, los papás de la bautizada, elevaron sus oraciones para agradecer a Dios por permitirles compartir tan especial acontecimiento en la vida de su hija y de igual manera lo hicieron sus padrinos, al ser elegidos para acompañar a su nueva ahijada.