Asociaciones civiles que están recibiendo donativos o recursos de la Federación han encontrado en los bancos un filtro más que obstaculizan su causa, denunció la presidenta de la Asociación de Comunidad de Profesionistas Sociales y Humanistas, Carmen Susana García García.

La activista social explicó que una vez cubierta la serie de requisitos exigidos para tener acceso a recursos públicos o privados, mediante concurso o donativos, según sea el caso, el depósito del dinero en los bancos se ha vuelto un problema ante la falta de un esquema especial para las asociaciones civiles.

En ese sentido, dijo que a estas agrupaciones se les da trato de Pymes, lo cual no encuadra en el modelo de depósito y traslado de fondos, uso de chequera y demás, pues no se trata de una empresa, sino de una asociación civil con objeto social muy diferente.

Refirió que toda asociación que esté interesada en concursar recursos federales para su causa, debe cumplir con la constitución de la asociación civil, su alta ante el SAT y la definición de todos los elementos que intervendrán para el desarrollo de programas y destino de recursos.

Todo ello implica una larga tramitología previa a la inscripción en la convocatoria a concursar, la cual igualmente exige todos los programas de actividades detallados para cada uno de los proyectos presentados.

Sin embargo, una vez que se ha cumplido con todo ello, las asociaciones civiles que ganan el concurso y van a recibir recursos para echar a andar sus proyectos, se han encontrado con que en los bancos les solicitan más requisitos que si fueran a pedir un crédito, cuando la intención es depositar el recurso.

Reconoció la necesidad y exigencia de dar claridad y total transparencia al uso y destino de los fondos recabados vía la Federación o por donativos de particulares, no obstante, consideró que hay una evidente falta de confianza a las asociaciones, pues más que requisitos son obstáculos los que están poniendo las instituciones bancarias para tan sólo abrir una cuenta.