CDMX.- “Ay, amor, ¿dónde andas?”, dijo Espinoza Paz con los ojos cerrados y el sentimiento charro a flor de piel, secundado por su mariachi.
Así arrancó el cantante la presentación de su nuevo álbum “No pongas esas canciones”, cuyos temas compuso especialmente para tocarlos con violines y trompetas.
“Voy a hacer el ridículo, ustedes aplaudan, hagan como que canto bien. Estas canciones yo nunca las he cantado en vivo.
“Cuando grabas estás concentrado, pero al cantarlas en vivo ya es otra cosa. Aquí estamos poquitos, pero bonitos… E importantes para mí”, saludó el cantante.
El sinaloense se mostró cercano a los amigos y prensa que lo acompañaron en la Antigua Hacienda de Tlalpan y hasta preguntó si la cena ofrecida había agradado.
Incluso se sinceró al decir que “Las Facturas del Destino” la escribió al dejar Mazatlán, cuando se sintió herido al ver en una revista una fotografía de sus hijos.
“Este disco fue muy personal para mí. No me costó trabajo porque tengo muy claro el color de las canciones del mariachi”, dijo Espinoza, en entrevista, al finalizar el show.
El salón principal del recinto fue adecuado para que los 14 músicos que acompañaron al cantautor resaltaran sus trajes charros.
“Qué mal te ves sin mí” y “Haciendo el amor” sonaban en voz del anfitrión, mientras en las mesas del lugar corrían caballitos de tequila, cervezas y otros tragos.
Aprovechando que el mariachi estaba en el escenario, entonó temas clásico como “¿De qué manera te olvido?” y “Por tu maldito amor”, antes de repetir “Qué mal te ves sin mí” y despedirse de mano de cada uno de sus invitados. (Enrique Navarro/Agencia Reforma)