CIUDAD DE MÉXICO.- Si la Policía hubiese desplegado sus elementos a la salida del Estadio Azul, tal y como lo hizo a la entrada del partido Cruz Azul vs Necaxa, Jorge Ortiz de Pinedo y su hijo, Pedro, no hubieran sido violentados.
El miércoles, ambos acudieron a la semifinal de la Copa MX, en la que Los Rayos vencieron 3 a 2 a Los Cementeros.
A la salida, un grupo de fanáticos los atacaron sin decir más.
“¿Dónde estaban los policías que deberían prevenir que no hubiera agresiones? ¡No había nadie!”, exclamó el productor teatral.
“A mí me intentaron patear, pero no lo lograron. A Pedro le dieron un descontón de lleno”, detalló.
Ortiz de Pinedo salió ileso y Pedro sufrió un esguince cervical. Tendrá que usar collarín algunos días. (Manuel Tejeda/Agencia Reforma)