Nutriólogas y médicos familiares de la delegación estatal del IMSS, advierten que los niños que no hacen ejercicio durante las vacaciones de verano, regresan a clases con hasta cuatro kilos de más, ganados por la inactividad y la ingesta de refrescos y golosinas que realizan todo el día, todos los días.

Es durante la primaria cuando empiezan los problemas de sobrepeso y obesidad, pues según estudios recientes, hasta los 6 años, sólo uno de cada 10 niños presenta este problema. No obstante, a partir de esa edad y hasta los 12, el promedio crece a tres de cada 10 menores.

Además del sobrepeso u obesidad, estos pequeños presentan distrofia en músculos y articulaciones, aislamiento social y otros daños a la salud asociados al consumo de grasas y azúcares.

De ahí que la delegación estatal del IMSS ofrece cursos de verano en los que se activará a los pequeños con disciplinas como natación, futbol, basquetbol, karate, baile moderno, habilidades del pensamiento, expresión corporal, juegos organizados, rondas y otras actividades de tipo cultural y de esparcimiento, encaminadas a descubrir, promover o desarrollar nuevas habilidades e inclinaciones de los niños, destacó el Dr. Sergio Velázquez García.

Al incremento de obesidad en los niños, no se le da importancia porque no se le considera una enfermedad: los papás no llevan a los menores al médico, sino hasta que aparecen complicaciones como diabetes, hipertensión, padecimientos cardiovasculares e incluso embolias.

Si bien estos padecimientos eran exclusivos de los adultos, cada vez son más frecuentes entre menores de edad que han padecido obesidad por largo tiempo, sin recibir ninguna atención médica preventiva.

Entre los factores de alto riesgo está el sedentarismo asociado a la exposición prolongada a la televisión y videojuegos, poca o nula actividad física extra-escolar y dietas altas en grasa, azúcar y carbohidratos.

Cuanto más tiempo lleva la grasa excedente en el cuerpo, mayor es el daño que ocasiona a los órganos vitales como corazón, riñón, hígado y páncreas; lo que finalmente provoca los padecimientos crónico degenerativos que reportan un ligero incremento entre menores de edad.