Juan Pablo Franco Díaz, presidente de la Unión Ganadera Regional Aguascalientes, reportó una situación crítica ya en el campo de Aguascalientes, porque los abrevaderos se han quedado sin agua, y se hacen esfuerzos extraordinarios para acercársela a los animales, los cuales han perdido significativamente su peso y que se traduce en pérdidas económicas a los productores.

La fecha límite para declarar un estado de emergencia será este mes de junio, pero se pide que ojalá llegue una primera lluvia intensa para que nazcan los primeros pastos de la temporada y llegue algo de agua a los bordos que se encuentran vacíos, recalcó.

En entrevista con El Heraldo, el dirigente de la UGRA llamó a las autoridades federales a bajar recursos para la compra de forrajes para el ganado; además de que se debe considerar la movilización de cisternas con el vital líquido para mitigar la sed en los potreros.

Agregó que los ganaderos han tenido que invertir más recursos para comprar el alimento de sus animales, y aunque por fortuna ninguno de ellos ha muerto por sed o hambre, algunos han procedido a vender su ganado flaco, porque no tienen qué darle.

Juan pablo Franco Díaz subrayó que varios propietarios han tenido que vender sus animales ante la insuficiencia de alimento para todos, lo que se traduce en pérdidas económicas, ya que la venta de cada animal va en función de los kilogramos que pesa, “si alguien quería vender los becerros en 400 kilos, ahora por la falta de alimento se han vendido en 300 kilogramos”.

Aunque los precios por kilogramo de becerros en pie no han bajado, el ganadero le pierde cuando los vende flacos, pues la intención es realizar la transacción económica cuando se encuentran gordos.

A lo largo de este año, dijo, no se han registrado lluvias, no hubo cabañuelas, ya no hay pasturas y las existentes se encuentran muy caras, motivo por el cual se espera que pronto llueva, porque los abrevaderos se encuentran vacíos y el sector ganadero se encuentra en una situación muy crítica.

Los precios de los alimentos de los ganados se han elevado de manera significativa y los forrajes han duplicado sus valores, porque siempre será más caro lo que no existe en abundancia.

Los forrajes que había en Aguascalientes se vendieron a productores de Torreón, motivo por el cual ahora se trae rastrojo del estado de Guanajuato, pero viene muy caro, indicó.