Silvia Guerra
La semana pasada les platicaba un poco de la diferencia entre persuasión y manipulación, ahora quiero platicarles de cómo los seres humanos convencemos o persuadimos a los demás, a través de las historias.
El Storytelling es una técnica que se ha utilizado siempre como medio para transmitir ideas o conocimiento, se utiliza para vender, para convencer a alguien de hacer o decir algo, en comunicación política, etc. Es un recurso muy útil dentro del ambiente de la persuasión. Imagina lo diferente que será que tengas que leer capítulos y capítulos de Historia de México para aprenderla o que la aprendas a través de una historia. ¿Conoces la historia novelada? Definitivamente es una diferencia abismal aprender las cosas de un libro de texto a hacerlo a través de una novela, ¿o no?
El hacer que los demás se vuelvan partícipes de la historia, que sientan empatía con algún personaje, hace la experiencia del aprendizaje sumamente enriquecedora y mil veces más fácil de transmitir. El objetivo de contar historias no es sacarse de la manga una historia ficticia, sino utilizar detalles reales para volver la información en una historia, en la que los escuchas abrirán su entendimiento, ya que no tienen que razonar con detalles complejos, sino solo dejarse llevar por la trama.
¿Por qué convence una historia? Porque las personas bajan su resistencia y escuchan, se relajan; porque dejan una impresión más duradera en la memoria; porque generalmente una historia engancha la atención del que la escucha. Muchos opinan que es engañar y no, es simplemente hacer la verdad mucho más empática.
Es por eso que los testimoniales de productos son tan valiosos, porque generalmente la persona que da un testimonio, está platicando brevemente su historia y por qué ese producto le ayudó. En el Storytelling hay varios ingredientes importantes: todo debe ser basado en la verdad, se tiene un protagonista, un gancho y un antagonista.
¿Por qué crees que las telenovelas mexicanas tienen tanto éxito? Están contando una historia. Utilizan realidades del mexicano, hay un protagonista, un conflicto y un antagonista; en el camino, los televidentes se identifican de alguna manera con alguno de los actores y quedan enganchados en la historia.
Exactamente lo mismo pasa con los productos, con los permisos de los hijos, con la manera de convencer a la esposa o al marido, con las ventas de bienes raíces, etc.
¿Te interesa este tema? Te recomiendo un libro que se llama: Convencer a la gente contando historias, de Richard Maxwell y Robert Dickman. O busca los videos: Nike: I would run to you, Coca Cola: Patch Adams volvámonos locos. Con esto podrás comprender un poco más el poder de una historia.

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