José Luis Romero Rivera, presidente del Colegio de Arquitectos, reconoció que el gremio debe ser menos “cuadrado” en la edificación de este tipo de viviendas, pues se sujetan a diferentes parámetros, como las dimensiones de las mismas, siendo que existe la posibilidad de ser muy creativos, como el concebir espacios múltiples.
Al ser cuestionado sobre la posibilidad de que en México se implementen diseños como el del arquitecto Alejandro Gastón Aravena, ganador del premio Pritzker el presente año, el cual consiste en casas pequeñas de dos pisos con posibilidad de duplicar sus dimensiones, comentó que muchas veces los lineamientos de las dependencias gubernamentales son estrictos, y los profesionistas del gremio se meten a esa dinámica, “esos círculos viciosos hay que romperlos”.
Romero Rivera subrayó que las limitaciones también obedecen a una cuestión cultural, pues difícilmente las personas aceptan que sus casas no cuenten con una cimentación de piedra o que no sean de tabique, siendo que hay muchos materiales innovadores, pues en otros países incluso construyen viviendas con bambú o plásticos reciclados.
No obstante, indicó que en muchas ocasiones los miembros del gremio se encajonan a cierta tipología de diseño arquitectónico, trayendo como consecuencia que el mismo diseño se replique una y otra vez, incluso en diferentes puntos geográficos del país, como las costas, las zonas semidesérticas, aun cuando tienen condiciones distintas y la arquitectura se tiene que adaptar a cada región.
Para finalizar, el presidente del Colegio de Arquitectos comentó: “tenemos que ser creativos, esa es la función precisamente de la arquitectura, y en muchas ocasiones con pocos recursos se puede hacer mucho, esa es la idea, ser audaces y creativos, no permitir que haya límites”.